“El apagón” también fue convertido en muñeco para ser quemado como Judas en la capital venezolana

Un muñeco de trapo que representaba a los apagones sufridos por los venezolanos este año fue incinerado este domingo en la tradicional quema de Judas en Caracas, donde también había monigotes del presidente de EE.UU., Donald Trump, de Juan Guaidó y de Nicolás Maduro.

Pese a que la mayoría de los Judas, que fueron quemados como parte de la tradición de Semana Santa, representaban a políticos, en una comunidad del oeste de Caracas, El Cementerio, los seguidores del Gobierno y de la oposición decidieron dejar sus diferencias a un lado para quemar a un monigote que representaba al “apagón”.

“Tenemos el apagón ahí y que simplemente cada quien queme a su responsable”, dijo a periodistas uno de los organizadores del evento, el opositor Romel Martínez, pues el Gobierno y la oposición se culpan entre sí de los apagones ocurridos en marzo pasado.

El joven José Luis Tovar, miembro de la Juventud del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), indicó que con esta actividad lo que buscan es mostrarle al mundo que pese a las diferencias políticas “como pueblo padecemos la mismas realidades todos”.

En otra comunidad del oeste de Caracas, Catia, un sector popular de tendencia chavista, un pequeño grupo de personas quemó un muñeco de Donald Trump que en su mano tenía una marioneta que representaba al jefe del Parlamento, Juan Guaidó, quien se proclamó presidente interino en enero pasado al considerar ilegítimo a Maduro.

“Donald Trump es un traidor al igual que Guaidó por eso lo tenemos allí (…) el imperio norteamericano le ha hecho un grave daño a la nación”, dijo el también miembro del PSUV Richard Argüello, a propósito de las acusaciones que hace continuamente Maduro, quien asegura que el líder opositor es una “marioneta” del presidente estadounidense.

Mientras tanto, en La Candelaria, un sector del centro-oeste de la ciudad, los opositores quemaron a figuras de Maduro, del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; de la alcaldesa Érika Farías y del ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

La tradición de quemar a Judas en Venezuela se remonta a los tiempos de la conquista en 1499 con el italiano Américo Vespucio, de quien se hizo un muñeco, que fue sacrificado, por engañar a los indígenas de Cumaná, oriente del país.