Los refugios de Caracas siguen preparándose para recibir a damnificados y afectados de La Guaira y de la capital

En la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel y en la Guayana Esequiba se sigue recibiendo a personas afectadas / Texto y fotos: Vanessa Davies

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Un despliegue febril de pintura, rodillos y obreros trabajando se observaba este viernes 3 de julio en la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel, en el centro de Caracas. Este refugio, a cargo del Seniat desde el pasado lunes, dejó atrás las clases para dar paso a la atención de familias damnificadas de las comunidades cercanas y de La Guaira. «No se sabe cuánto tiempo estarán», indicó una fuente. Hasta el jueves eran unas 800 personas, de las que 335 eran niñas y niños; el viernes, la cifra había subido a unas 1.200 personas, entre las cuales se hallan 12 embarazadas.

Los salones se convirtieron en habitaciones con literas y un área materno-infantil con cunas. Extraoficialmente se informó que cada día se entregan unas 3.600 comidas entre desayuno, almuerzo y cena.

Duchas de campaña y bebederos nuevos son, ahora, un elemento más de las instalaciones educativas. En el horizonte no hay tiempos cortos; al contrario.

En el área de atención médica no solo se ofrece atención primaria, sino que se dispone de una zona de hospitalización, y siempre hay ambulancia para trasladar a las personas que así lo necesiten. La mayoría de los pacientes solicitan atención por hipertensión, seguida de influenza, asma y afecciones respiratorias, como lo precisaron las fuentes de este recinto.

«Tenemos suministros médicos y despacho de farmacia», aseguró una vocera. Este viernes se estaba vacunando contra la poliomielitis, fiebre amarilla y otras enfermedades.

Otro dato: las personas afectadas por los terremotos han sido recibidas con sus mascotas, como es el caso de Dainer Yonier Puente y su esposa, Madeleine, que arribaron con siete perros y ocho gatos y encontraron un lugar donde permanecer con los peludos que también son su familia.

San Bernardino: Más de 200 personas

San Bernardino es una de las zonas afectadas por los terremotos. En el centro Guayana Esequiba, más de 200 personas han encontrado un techo, alimento y un lugar donde estar. «Se trae comida hecha», precisó uno de los voceros.

La mayoría de las familias proceden de zonas vulnerables, como el barrio de Los Erazos, y quieren censarse aun cuando no ha sido el terremoto la principal amenaza que las acecha. «Todavía no tenemos al grueso de los afectados de La Guaira en la gran Caracas», refirió una fuente. «Muchos no han subido porque siguen esperando los cuerpos».

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