Inexplicablemente una niña sobrevivió a un disparo en la cabeza. La ciencia hizo lo humanamente posible

El 10 de marzo de 2017 ocurrió el incidente, la herida de bala en la cabeza de la niña Yaxury Solórzano. Según el parte médico la niña sufrió “una marcada pérdida de masa encefálica, de sangre y huesos” (…) “En caso de sobrevivir, quedaría con discapacidad motriz, lingüística, pérdida de memoria y de la visión”.

Sin explicación, fue dada de alta y salió del hospital completamente sana a los 20 días, caminando y hablando con normalidad”.

Al término de los sucesos narrados, pasaron varios meses de intenso trabajo por parte del tribunal eclesiástico creado en la diócesis de San Fernando, estado Apure, cuyos resultados fueron avalados el 18 de diciembre de 2018, con la finalidad de elevar el caso de posible beatificación de El Venerable en la Ciudad del Vaticano.

El  27 de abril del 2019, la comisión médica investigadora y la comisión teológica del Vaticano, “aprobaron por unanimidad” las evidencias presentadas para el estudio del milagro, todo esto con los buenos oficios de la Doctora Silvia Correale, residente en la ciudad de Roma y postuladora principal de la beatificación ante la plenaria de obispos y cardenales del Vaticano.  

Es importante destacar que la Dra. Silvia Correale, abogado italo-argentina, es la postuladora principal de la causa de los santos en favor de la canonización. Esta dama, según las autoridades eclesiásticas en Venezuela, y en palabras de monseñor Ramírez: “refleja las competencias canónicas, porque está inscrita en el colegio de postulaciones con residencia en la ciudad de Roma, además su competencia profesional es reconocida por la causa de los santos en el Vaticano, ha hecho posible la santidad de personajes históricos en Colombia, Guatemala y Argentina”.

Es significativo señalar que en este caso, los gastos administrativos en los procesos de beatificación corren por cuenta de la Conferencia Episcopal Venezolana.

El  2 de octubre del 2019, el Papa Francisco pidió públicamente celeridad a la postuladora de la causa de beatificación y canonización del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, y la abogada Correale, el Papa le expresó: “¡Apúrense, apúrense!”, en el marco de una audiencia papal en el Vaticano. 

Es curioso resaltar que, debido al confinamiento por la pandemia de COVID-19 que experimenta el mundo y nuestro país en particular, los testimonios verificados  para este reportaje, fueron contactados vía telefónica, realizados a distancia digital; con todo el arqueo documental biblio-hemerográfico que requiere la construcción del mismo, el cual se realizó bajo el respeto disciplinado del confinamiento social, producto de la pandemia mundial, todo esto debidamente avalado por la rigurosidad metodológica que implica realizar un ejercicio heurístico, hermenéutico y mayéutica documental de una investigación de este estilo.

Desde una postura laica es puntual afirmar que se adoptaron los códigos del ejercicio escritural canónicos, con todo lo que implica asumir la disciplina comunicacional de la doctrina de fe católica para poder redactar de forma informativa y de corte periodístico este modesto trabajo de investigación.

Confieso que desde mi condición cristiana poco practicante y no católica, investigar y escribir sobre la vida y obra del Dr. José Gregorio Hernández, fue toda una aventura,  todo esto para intentar explicar en códigos periodísticos, los procesos de beatificación y canonización que exige El Vaticano para llevar a los altares a un hombre de ciencias que se inmortalizó en la historia local y universal, producto de su devoción y de la práctica de sus convicciones sobre el espíritu humano, tanto para creyentes como para no creyentes. El Venerable, hoy beato, médico de los pobres, es parte de la cultura nacional venezolana como una muestra más de nuestra diversidad historiográfica.

Dejo constancia personal, del redescubrimiento que ha generado el personaje del Dr. José Gregorio Hernández, en mi modesta concepción de la fe católica; El Venerable, como objeto periodístico e historiográfico de estudio es un personaje curioso y fascinante.

También dejo registrado que este intento de ejercicio desde el modesto oficio periodístico, nació como una nota de prensa en tiempos de coronavirus o covid-19,  que después se transformó en un reportaje investigativo de corte historiográfico, aplicando las técnicas y metodologías de trabajo que implica hacer posible el periodismo para la web, con una publicación en formato PDF, con micro documental para TV y Radio, incluido en el siglo XXI, y finalizó siendo un acto de auto reflexión filosófica sobre la alegría de vivir con el orgullo de ser venezolano, reinterpretando a un personaje humilde y sencillo, pero insigne para la historia científica y cristiana de un país.