Aunque en el corazón de los venezolanos el médico de los pobres ya es un santo, José Gregorio Hernández, ha recorrido un largo camino hacia los altares por los procesos que determina la iglesia

El 19 de junio de 2020, la Congregación para la Causa de los Santos finalmente promulgaba el decreto mediante el cual el Papa Francisco autorizaba la beatificación del doctor José Gregorio Hernández Cisneros, un venezolano ejemplar.

71 años fueron necesarios para que se dijera sí a un milagro atribuido a la intercesión del médico de los pobres. Milagro obrado en la niña Yaxury Solórzano, quien recibió un disparo en la cabeza que destruyó parte de la masa encefálica, por lo que su pronóstico era reservado. Sin embargo, a los días quedó completamente sana.

Yaxury Solórzano junto al cardenal Baltazar Porras

Veamos cómo fue que José Gregorio Hernández empezó a caminar hacia los altares

Sin duda tendríamos que decir que la vida del venerable ya era un primer paso hacia la santidad; el doctor, académico, investigador, ciudadano, que con su humildad y calidad humana se metió en el corazón de la sociedad de su época, una vida de entrega a los demás.

Por lo que su muerte, el 29 de junio de 1919, fue un suceso que conmocionó a un país que lloraba la pérdida de uno de sus más ejemplares ciudadanos, pero también marcaba el inicio de una forma de hacer que se quedara para siempre entre nosotros.

Esquina de Amadores en la actualidad, lugar donde falleció José Gregorio Hernández

En 1949, el entonces arzobispo de Caracas, monseñor Lucas Guillermo Castillo, abrió formalmente ante la iglesia, la causa de beatificación y canonización del médico de los pobres.

El 16 de enero de 1986, 37 años después de iniciado el proceso, su santidad Juan Pablo II, lo declara “venerable”, que significa que vivió virtudes heroicas que podrían llevarlo a la santidad.

Estaba la iglesia en la espera y búsqueda de un milagro documentado, con evidencia científica, que se pudiera atribuir la intercesión del venerable. Aunque muchos eran los testimonios de favores y sanaciones recibidas, no había evidencia que pudiera comprobarlo tal como lo exige el Vaticano.

Fue el 18 de diciembre de 2018, cuando se constituyó el Tribunal en la Diócesis de San Fernando de Apure, estado en donde ocurrió el presunto milagro, que debía ser estudiado para su presentación en Roma.

El 18 de enero de 2019, el expediente fue consignado ante las autoridades de la Congregación para la Causa de Los Santos. A partir de esa fecha, se realizó el Decreto de Apertura, el Decreto de Validez Jurídica, la redacción del sumario y su pase a la Comisión de Revisión.

Iniciaba el proceso en que la ciencia y la iglesia estudiarían el hecho presentado. El 9 de enero de 2020, la Comisión Médica (analiza que la sanación no tenga explicación científica) de la Congregación para la Causa de los Santos, aprobó el milagro atribuido a la intercesión de José Gregorio Hernández; de igual forma el 27 de abril de 2020, lo aprobó la Comisión Teológica (que estudia cómo intervino el venerable para que se diera el milagro).

Ahora solo resta esperar por la ceremonia oficial en la que se leerá el decreto de beatificación; las autoridades de la iglesia adelantan que podría ser durante el primer trimestre de 2021 para que los venezolanos puedan disfrutar el momento, cuando ya se haya mitigado los efectos de la COVID-19, otro milagro que piden al médico de los pobres.

Luego de la ceremonia de beatificación, se le podrá llamar oficialmente “Beato José Gregorio Hernández” y pasará a ser el cuarto venezolano (primer hombre) que es elevado a los altares de la iglesia Católica. Lo anteceden María de San José, Candelaria de San José y Carmen Rendiles.

José Gregorio Hernández