Según cifras del OVP, existen 42 mil personas privadas de libertad en calabozos que no cuentan con las condiciones adecuadas para un centro de reclusión, siendo sólo de 8 mil cuando la capacidad de todos

Para Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), el país vive una “cuestión muy particular” en el tema penitenciario, y aprovechó este jueves, para recordar la responsabilidad que tiene el Estado sobre el bienestar de las personas privadas de libertad.

Los datos que maneja el OVP acerca de la actualidad penitenciaria es que existen 48 mil presos en las cárceles venezolanas –de los cuales 75% tiene retardo procesal– a pesar de que la capacidad es de solo 30 mil.

Otra aclaratoria que hace Prado es que “en Venezuela no existen centros preventivos de reclusión” y que todo lo que no sea una cárcel formal es simplemente un calabozo policial.

Asegura el observatorio que existen 42 mil personas privadas de libertad –cuando la capacidad es solo de 8 mil–, en todos los calabozos que no cuentan con las condiciones adecuadas de un centro de reclusión formal.

Sobre una cifra de cuántos calabozos existen en Venezuela, el OVP no maneja un número preciso debido a que han recibido denuncias de hasta sedes administrativas, policiales, como la del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), con detenidos en estado de hacinamiento.

“El único Centro Preventivo era Marite, en Maracaibo, y durante la gestión del gobernador Francisco Arias Cardenas decidió separarse de la responsabilidad y se lo entregó al Ministerio Penitenciario”, añadió Prado, quien también es defensor de los derechos humanos de los privados de libertad.

Advirtió que este hacinamiento en cárceles y calabozos está provocando masacres como las ocurridas en la cárcel de Amazonas y en la sede de PoliCarabobo y PoliAcarigua.

Prado insiste en que otro factor negativo en el tema es que la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, asuma la responsabilidad de decidir a qué cárcel va cada privado de libertad.

“Tenemos una ministra (Iris Varela), que dice que ella es quien da los cupos en las cárceles, no el juez, quien es el que, inmediatamente después de dictar la medida de privativa de libertad asigna en la misma boleta el sitio de reclusión. Esto está ocasionando que existan personas con sentencias firmes dentro de calabozo en el que no tienen derecho ni al sol”, detalló Prado.

El fundador del OVP criticó también que el Ministerio de Servicios Penitenciarios se haya convertido, a su juicio, en un ente burocrático en el que existe la figura del ministro con varias direcciones a su cargo, tres viceministerios, 13 direcciones generales más varias direcciones de línea, divisiones y departamentos.

Antes de 1999 existía el Ministerio de Justicia que tenía la Dirección de Prisiones. Cuando Chávez asumió la presidencia, lo unieron con el Ministerio de Interior y crearon el Ministerio de Interior y Justicia y la dirección pasó a llamarse Dirección General de Custodia y Rehabilitación.

Durante la gestión de Tarek El Aissami frente al ministerio de Interior y Justicia la dependencia encargada de los centros de reclusión pasó a llamarse Dirección general de Servicios Penitenciarios y finalmente, en 2011, luego de los sucesos de El Rodeo, el entonces presidente Hugo Chávez creó la figura del Ministerio de Servicios Penitenciarios.

Luego de más de ocho años de gestión de la cartera ministerial, Prado sigue cuestionando que en las cárceles presos mueran de hambre, hepatitis, dengue hemorrágico, tuberculosis y Sida, “a pesar de todo el aparataje” que maneja el ministerio penitenciario.