Human Rights Watch (HRW) concluyó este viernes su primera visita oficial a Venezuela luego de 18 años de ausencia y aseguró que ve una «pausa» en la represión que el país ha vivido durante los últimos 27 años, pero llamó al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez a emprender reformas estructurales y a liberar a todos los presos políticos.
«Lo que hemos visto es un país donde hay unos cambios, hay una pausa en lo que llamamos la represión, hemos hablado con miembros de la oposición, de la sociedad civil, de los medios y todos nos dicen que se sienten más libres que antes, ahora es una pausa y no es total», dijo a la prensa el subdirector ejecutivo de Human Rights Watch, Federico Borello, al concluir su visita de cinco días al país.
Borello llegó el lunes a Venezuela junto a una delegación que sostuvo reuniones con el Gobierno, la oposición, ONG y representantes de la sociedad civil a lo largo de la semana sin que existieran «limitaciones» ni «presiones», según contó.
«Antes del 3 de enero (cuando Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro) no hubiéramos entrado ni por la frontera, era imposible», indicó.
En un comunicado difundido previamente, el subdirector ya había destacado que el Gobierno de Rodríguez había puesto en pausa «las formás más evidentes de represión», aunque dejó claro que el país está en un «frágil momento político» y que «estos avances solo serán sostenibles con reformas institucionales sólidas y la liberación de todos los presos políticos».
En ese mismo texto comentó que los venezolanos «merecen participar en elecciones oportunas, libres y justas».





