Desde muy temprano los feligreses acudieron este miércoles a la Basílica de Santa Teresa, en el centro de Caracas, para hacerle ofrendas al Nazareno de San Pablo, fieles a tradición marcada desde finales del siglo XV cuando la peste azotó la ciudad.

Desde esos días la devoción por el Nazareno de San Pablo ha perdurado y luego de dos años de restricciones por la pandemia de la COVID-19, nuevamente la feligresía ha acudido a manifestar su fe.

Este 13 de abril de 2022 cuatro filas que se extendieron a lo largo de cuatro cuadras para ingresar a la Basílica y el color morado inunda el ambiente.

El comercio informal se hizo presente para ofrecer artículos asociados a la devoción del adorado Nazareno de San Pablo.