Es urgente constituir “un registro único de contagiados y vacunados”, subraya el alcalde de El Hatillo, quien propuso -junto con otros mandatarios- un plan para atacar la COVID-19. “Maduro, Guaidó, todos los que tengan formas de ayudar deben hacerlo; la salud de los venezolanos debe estar por encima de cualquier diferencia que tengamos”, sostiene

Menos palabras y más acciones para atender la crisis causada por la COVID-19 sugieren varios alcaldes del área metropolitana de Caracas y dirigentes políticos como David Uzcátegui. Elías Sayegh, alcalde El Hatillo, defiende la propuesta de seis puntos en la que se incluyen pruebas PCR masivas, vacunas anticovid y más equipos para ampliar la capacidad de cuidados intensivos.

“Estamos preocupados por lo que estamos viendo. Estamos viviendo el momento más crítico de la pandemia y estamos muy preocupados por la situación”, señala Sayegh en conversación telefónica con contrapunto.com.

“Venezuela tiene los recursos para comprar pruebas PCR, vacunas y equipos para ampliar camas de cuidados intensivos”, explica, pero “hay que generar un gran acuerdo político que permita que todo aquel que pueda acceder a recursos de la República los ponga al servicio de esta propuesta nacional”.

El primer punto de los seis que pusieron los alcaldes sobre la mesa es un plan de detección temprana de la COVID-19. “Los pacientes están llegando con el virus avanzado y es más complicado salvarlos”, enfatiza. Esa detección debe hacerse con pruebas PCR masivas y la creación de un servicio de telemedicina gratuito, el 0800-SALUD00, para poder atender a pacientes “que hoy no son bien direccionados”.

Sayegh calcula que Venezuela necesita unas 15 millones de dosis para vacunar a 7,5 millones de personas, con una inversión de 600 millones de dólares. La prioridad, para la inmunización, son los trabajadores de la salud, adultos mayores, personas con condiciones médicas.

Los alcaldes insisten en que se debe descentralizar la importación de pruebas PCR y vacunas anticovid para que el sector privado y las ONG puedan sumarse. “Cada vacuna es un venezolano al que le podemos salvar la vida. Hay empresas que pueden incorporarse pero están marginadas; el Estado solo no puede hacer este esfuerzo”, reitera.

Es urgente constituir “un registro único de contagiados y vacunados”, subraya. “Si podemos descentralizar la importación y aplicación de pruebas todo debe ir a un registro único manejado por autoridades sanitarias competentes, que podamos saber quién se vacunó y quién no, quién dio positivo, quien dio negativo”.

Para Sayegh es perentorio contar con un plan de ampliación de camas para cuidados intensivos, respiradores, oxígeno; es decir, todo lo necesario para que “se alargue la vida de las personas” mientras se desinflaman los pulmones. “Tenemos un año en esto y es poco lo que se ha avanzado. Los recursos pueden venir del sector privado que quiera fortalecer, pero pueden venir de fondos de la república a los que podemos acceder a través de un gran acuerdo político”. Aunque se han incorporado algunas camas “no es suficiente”.

Los alcaldes también pusieron a disposición de las autoridades nacionales, más allá de la discusión sobre la legitimidad o no de Nicolás Maduro, tanto los equipos como el capital humano “para profundizar el trabajo a través de los servicios de salud municipal”.

El mandatario remarca que debe haber un acuerdo amplio: “Maduro, Guaidó, todos los que tengan de alguna manera formas de ayudar deben hacerlo, la salud de los venezolanos debe estar por encima de cualquier diferencia que tengamos. Estamos hoy en el momento de anteponer la salud de los venezolanos”. 

Surgen dudas sobre el manejo de los recursos y el destino que les darían las autoridades. “Me niego a pensar que 30 millones de venezolanos somos corruptos. Aquí hay gente decente, capacitada que puede llevar a cabo una comisión especial. Si se puede tener apoyo de naciones unidas y OPS, muchísimo mejor”.

La palabra clave es negociación. “Tenemos que generar un gran acuerdo. Que unos pongan a disposición unos fondos y que se vele por la ejecución de esos fondos. Cada uno aporta su parte”, sentencia. Hoy “nos necesitamos unos con otros, así no queramos, para salir del atolladero en el que estamos. Se trata de salvar vidas, no permitir que esta situación se convierta en una tragedia mayor”.

Si a esa propuesta se le ponen números, Sayegh calcula que se puede llegar a “por lo menos 2 mil camas de UCI, 15 millones de vacunas, 5 o 6 millones de pruebas PCR. Los dirigentes políticos estamos para posibilitar estas cosas, no estamos para que esto se vuelva como mecanismo de presión”.

Hasta ahora, el llamado a atender la emergencia de los venezolanos no ha tenido respuesta oficial. “Vamos a esperar a ver qué pasa en los próximos días, seguiremos estableciendo canales de comunicación, hemos mandado la propuesta a varios sectores” pero no hay nada concreto.

Elías Sayegh observa en El Hatillo “lo que está pasando en todo el país”, con un aumento en el número de casos de COVID-19. “Estamos no solo preocupados sino ocupados” con el apoyo a los vecinos, las jornadas de desinfección, “apretando la cuarentena y llamando a la conciencia”. Es partidario de que la Semana Santa “sea restringida y que se entienda que, aun cuando se decreten flexibilizaciones, esto no quiere decir rumba, fiesta. Hay actividades permitidas, pero siempre con tapabocas, con distancia, controlando las concentraciones de personas”.

-¿Qué pasará si las propuestas no son tomadas en cuenta?

-Si ninguno de estos puntos son tomados en Venezuela probablemente va a ocurrir lo que ha ocurrido en otros países; la cantidad de venezolanos fallecidos se va a incrementar de manera considerable y las instituciones serán rebasadas completamente. Estamos haciendo un llamado de alerta en un momento coyuntural. Buscamos poner el acento en la vida de los venezolanos.