El dinamismo de la economía venezolana posiciona al país al frente de los indicadores de desarrollo en Sudamérica y en toda América Latina. Así lo aseveró la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante un recorrido por la planta industrial de la firma de cosméticos Valmy en la región capital, espacio donde evaluó la evolución del sector manufacturero, el consumo interno y las políticas consensuadas con los actores laborales y empresariales.
En el marco del balance sobre la coyuntura del país, Rodríguez resaltó el repunte registrado en los indicadores macroeconómicos recientes. Al respecto, enfatizó que la mejoría generalizada de las actividades productivas «se da en el marco del crecimiento económico de Venezuela. Un crecimiento económico que lidera la región, América Latina, Sudamérica, un crecimiento donde el segundo trimestre nuestro crecimiento fue de 7.14%».
La funcionaria puso como ejemplo de este avance a la industria nacional visitada, la cual sobrellevó las dificultades del entorno crediticio y comercial reciente. Según explicó, se trata de una firma con 67 años de trayectoria en el mercado nacional que resultó afectada por el bloqueo económico, pero que en la actualidad se halla en un proceso de recuperación apoyado por la articulación entre el Consejo Nacional de Economía y el sector privado. Agregó que el Ejecutivo atendió a tiempo las fallas provocadas por el contrabando y el ingreso ilícito de mercancías que competían con la producción local, lo que permitió estabilizar las operaciones de la manufactura.
Este repunte de la actividad global ha tenido un impacto directo en las condiciones sociales y en la demanda del mercado interno. Sobre este aspecto, Rodríguez subrayó que «el ingreso de nuestros trabajadores este año incrementó un 50%», añadiendo que dicha variable debe ubicarse siempre por encima del Producto Interno Bruto para asegurar que la fuerza laboral perciba el impacto directo de la reactivación. Asimismo, indicó que esta dinámica favoreció que entre los años 2025 y 2026 el crecimiento del consumo experimentara un alza del 25%.
Las proyecciones favorables responden a los consensos alcanzados entre las distintas partes de la cadena de producción. En este ámbito, la presidenta encargada destacó el diálogo social sostenido entre el Gobierno nacional, las cúpulas empresariales y los sectores sindicales para acordar mejoras sustanciales en los beneficios de los asalariados, tanto en el área pública como en la privada.
De acuerdo con el balance oficial, la expansión abarca a múltiples sectores clave como la manufactura, el comercio, la construcción, la banca y el sector energético. Rodríguez puntualizó que el Estado busca potenciar la industria petrolera, el desarrollo de la producción y exportación de gas y el impulso a la petroquímica mediante acuerdos internacionales orientados a elevar los ingresos fiscales del país.
Por último, la mandataria interina ratificó la meta de aprovechar la expansión productiva para financiar la reconstrucción de las infraestructuras de servicios básicos. Explicó que la red de electricidad se ha visto presionada tanto por la mayor demanda económica como por los efectos de la emergencia climática y eventos naturales recientes, por lo cual se ejecuta un plan de recuperación enfocado en restablecer de forma plena los servicios esenciales bajo un esquema de unión productiva entre el sector público y el privado.





