Un grupo de senadores estadounidenses han enviado una carta formal a los principales bancos del país para exigir explicaciones sobre su participación en el cobro y liquidación de petróleo venezolano.
Por medio de esta misiva, los legisladores pidieron que se revele el volumen de las transacciones procesadas recientemente.
De acuerdo con un reporte de USA Today, la principal inquietud del Congreso es determinar si la banca está facilitando el flujo de caja hacia el gobierno de Venezuela o si operan estrictamente bajo las licencias emitidas por el Departamento del Tesoro estadounidense.
La investigación surge en un momento clave para la administración Trump en 2026, que enfrenta el reto de equilibrar dos posturas opuestas: la necesidad de mantener el flujo de crudo pesado para estabilizar los precios del combustible en EEUU y la progresiva flexibilización de las restricciones financieras contra Venezuela.
Esta acción podría representar un «efecto paralizante» inmediato. Es decir, es probable que los departamentos de cumplimiento de los bancos incrementen sus trabas burocráticas para evitar riesgos reputacionales, lo que podría ralentizar la monetización de los embarques venezolanos en el corto plazo.






