En la tarde de este martes los partidos que integran la Alianza Democrática, que son parte de la fracción opositora, expresaron que no han sido convocados para participar en el proceso de diálogo y negociación

El próximo viernes 13 de agosto se espera que inicie en Ciudad de México, una reunión entre la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro, a casi un mes de que la fracción de oposición que pertenece a la Asamblea Nacional electa en 2020 anunciara esta reunión durante un encuentro en Miraflores con Nicolás Maduro.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció este jueves que su país aceptó albergar las negociaciones entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana por la crisis que vive el país.

Pero a pocos días de este proceso, el presidente Nicolás Maduro aseguró que el diálogo con el sector opositor que encabeza Juan Guaidó va “bien”, y pidió que se sumen a la mesa de negociación otros grupos detractores de su Gobierno que no mencionó.

“Yo creo que en el diálogo político de paz con la oposición guaidocista vamos bien”, dijo el mandatario tras votar en las elecciones primarias del domingo pasado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del que forma parte.

Explicó que esa negociación “ya tiene un documento redactado” y “está, en este momento, debatiéndose la agenda”.

Sin embargo, en la tarde de este martes los partidos que integran la Alianza Democrática, que son parte de la fracción opositora dentro de la Asamblea Nacional electa en 2020, principales promotores de este encuentro en México, expresaron que no han sido convocados para participar en el proceso de diálogo y negociación

“Advertimos que la intolerancia y la exclusión no conducirá a buen destino a nuestro país”, reza el comunicado difundido por la agrupación en redes sociales.


Luego de este pronunciamiento, el diputado de Avanza Progresista, Luis Augusto Romero, dijo a Contrapunto que esta decisión fue tomada luego que la coalición de opositores liderada por Juan Guaidó solicitara que la Alianza no asistiera a México.

“Esto no es más que una demostración del sectarismo de quienes hasta hace nada querían un Golpe de Estado y violencia”, dijo en una llamada telefónica.

En ese sentido, afirmó que en este proceso se deben destacar los temas de la liberación de presos políticos, el estado de Citgo, la gasolina. “Esa es nuestra sugerencia sin estar presentes”, aseveró.

Pese a eso, el especialista en materia internacional, Kenneth Ramírez, aseguró más temprano que la ausencia de la Alianza Democrática en México no sería ningún tipo de problema para las conversaciones entre gobierno-oposición, ya que los principales promotores de este evento a nivel internacional como Estados Unidos y la Unión Europea no reconocieron el evento electoral que llevó a esta fracción opositora a formar parte la Asamblea Nacional del 2020.

“Para la Unión Europea, Estados Unidos o Canadá. Es decir, estos tres actores consideraron que esas elecciones carecieron de las condiciones mínimas para considerarlas unas elecciones democráticas y, en consecuencia, pues no consideran que esta alianza democrática sea realmente representativa”, detalló.

Además de eso, destacó que los gobierno de EEUU, Canadá y los principales de Europa ha solicitado la liberación de presos políticos y verían con buenos ojos que estos acuerdos lleven a un mayor acceso a la ayuda humanitaria con la cual están comprometidos de traer al país.

¿Qué papel juega EEUU en este proceso?

El internacionalista Laurent Caballero contestó a Contrapunto, que la relevancia que puede tener el gobierno de Estados Unidos sobre este proceso es de primer orden.

“No importa cual sea el hombre que gobierne Estado Unidos, bien que sean los republicanos o los demócratas, da igual si es un hombre de color o uno caucásico, la política exterior del país del norte, como toda política exterior seria, es una política de Estado cuyo objetivo primordial es garantizar el interés nacional”, detalló.

Caballero dijo también que, Estados Unidos con las reuniones de México va intentar sacarle provecho a cualquier proceso en el que la oposición venezolana, reconocida por Washington, esté involucrada.

“La nueva administración parece más cautelosa y con un tono más político que la anterior. En ese sentido, el brazo diplomático del nuevo gobierno podría tener mayor eficacia que el tono altisonante y amenazador del mandatario anterior”, dijo.

¿Pero quienes van a México?

Este martes, el dos veces candidato a la presidencia, Henrique Capriles Randonski, respaldó el llamado a sentarse en una mesa de negociación con el gobierno de Nicolás Maduro y los distintos factores de la oposición en México.

“Creo que es muy importante que en México se discutan temas económicos y sociales que permitan aliviar la crisis que vive la inmensa mayoría del pueblo venezolano”, dijo durante una rueda de prensa. 

En ese sentido, detalló que Tomás Guanipa será el representante de Primero Justicia. También estará el dirigente Stalin González en esta delegación de la referida organización.

“Esta reunión tiene que dar soluciones reales, no causar frustraciones o que terminé siendo un show televisivo”, afirmó.

No obstante, hace tan solo una semana Robert García, de la junta ODCA COPEI, cercano a Juan Guaidó, confirmó que ese sector de la oposición asistirá a esta mesa de negociaciones, que hasta el momento sería Gerardo Blyde, exalcalde de Baruta, quien lidere esta delegación del denominado G4.

“Apoyamos este proceso para lograr un resultado concreto, un acuerdo que permita darle soluciones al problema de los venezolanos, a la crisis social, económica, pero sobretodo también a la crisis política. Un acuerdo integral que pueda hablar de las vacunas para todos los venezolanos por igual. Un acuerdo, por supuesto, que va a estimular un proceso de liberación de presos políticos por un acuerdo que debe estipular un cronograma de elecciones libres en Venezuela, con condiciones que incluya una elección presidencial”, dijo García a Contrapunto.