“El país tiene la decisión soberana de utilizar lo que quiera, pero para no tener prejuicios o rechazo a ninguna vacuna siempre recomendamos que autoridades regulatorias de los países brinden de manera muy transparente para su población qué evaluaron, cómo fue el proceso de evaluación. Es muy importante para garantizar que comunidades conozcan qué está pasando”, concluyó Jarbas Barbosa

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) le solicitó a Cuba, que publique los datos sobre la vacuna anticoronavirus Abdala y la someta a una evaluación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, destacó que los esfuerzos de Cuba y otros países son “muy importantes” en una región que depende de la exportación de medicamentos.

“Las vacunas sin esta autorización no pueden ser parte del mecanismo COVAX. Sería muy importante que los productores de Abdala pudiesen, si terminaron todos los estudios, primero publicar datos en revistas científicas para que de una manera pública la comunidad científica pueda evaluar y conocer estos datos; y segundo, si tienen interés de ofertar para COVAX, y siempre son muy bienvenidas todas las vacunas, tiene que solicitar la autorización de uso de emergencia de la OMS”, puntualizó Barbosa.

Para obtener dicha autorización es necesaria una inspección de las fábricas y revisar los datos de los ensayos. En tanto, el Gobierno de Cuba remarcó que la vacuna Abdala presenta una eficacia del 92,28% en tres dosis.

Hay que decir que Cuba, como otros países, pueden comenzar a usar la vacuna contra la COVID-19, pero la Organización Panamericana de la Salud sugiere que la transparencia de los datos ayuda a fomentar la confianza de la población en el inmunizante.

“El país tiene la decisión soberana de utilizar lo que quiera, pero para no tener prejuicios o rechazo a ninguna vacuna siempre recomendamos que autoridades regulatorias de los países brinden de manera muy transparente para su población qué evaluaron, cómo fue el proceso de evaluación. Es muy importante para garantizar que comunidades conozcan qué está pasando”, concluyó Barbosa.

Si se demuestra el éxito de la vacuna Abdala, Cuba sería el primer país latinoamericano en desarrollar y fabricar su propio inmunizante contra la COVID-19.