La firma de consultoría Oxford Economics evaluó el alcance del reciente acuerdo energético suscrito entre las administraciones de Estados Unidos y Venezuela, concluyendo que las licencias concedidas y los anuncios de inversión representan un escenario con potencial de recuperación fiscal y económica para el país caribeño. No obstante, el informe divulgado por Bloomberg detalla que la consultora decidió no incorporar estas proyecciones en su escenario base a causa de la falta de transparencia en los términos acordados, las declaraciones contradictorias de las partes y la cautela con la que el sector privado evalúa los compromisos a largo plazo.
El paquete de convenios formalizado en Caracas contempla la concesión de derechos sobre 17 campos petroleros, destacando la asignación a la firma North American Blue Energy Partners (Nabep) con el objetivo de elevar su producción en 800.000 barriles diarios, así como los planes de expansión anunciados por Chevron Corp. y la italiana Eni para añadir 300.000 y 400.000 barriles diarios adicionales, respectivamente.
Adicionalmente, el entendimiento incorporó compromisos en el sector eléctrico nacional gestionados por GE Vernova, configurando una hoja de ruta que, de concretarse en la próxima década, aproximaría la plataforma de extracción nacional a niveles cercanos a los 2,5 millones de barriles por día.
De acuerdo con los cálculos del organismo de análisis, la materialización exitosa de los planes de inversión traería consigo un incremento aproximado del 40 % en los ingresos fiscales del Estado por concepto de impuestos y regalías en diez años, además de un aporte proyectado del 5 % al Producto Interno Bruto anual derivado del flujo de capital internacional.
A pesar de que la presencia institucional de Washington pudiera mitigar riesgos de expropiación para los inversionistas privados, la firma advierte sobre la persistencia de trabas legales, el posible escrutinio político interno en Estados Unidos y las dudas estructurales sobre el entorno regulatorio venezolano, manteniendo por el momento sus previsiones macroeconómicas de largo plazo sin alteraciones.





