Daños en su puerta principal, algunos documentos y equipos fueron sustraídos de las instalaciones y marcas de sangre fue los que encontraron las autoridades brasileñas en el Centro de Atención al Venezolano “Ricardo Delgado” (CAV), en Boa Vista, estado de Roraima

El Centro de Atención al Venezolano “Ricardo Delgado” (CAV), ubicado en Boa Vista de Brasil, fue atacado el pasado jueves 21 de enero por sujetos desconocidos, dejando daños en su puerta principal de vidrio.

La información se dió a conocer por vecinos del sector, quienes notificaron a los colaboradores del recinto, y posteriormente, dos miembros del equipo de voluntarios se presentaron y constataron los daños en el local.

Además, de daños a la infraestructura también fueron robados algunos equipos, pero sobre todo documentos, pero lo que más llamó la atención fueron unas manchas de sangre en el lugar de los hechos, dijeron..

La Policía Federal se encuentra trabajando junto a las autoridades de la embajada de Venezuela en Brasil, para adelantar las investigaciones y dar con los autores de este suceso ocurrido en Boa Vista, en el estado brasileño de Roraima.

El Centro de Atención al Venezolano fue inaugurado en octubre de 2020, con el objetivo de brindar atención a la numerosa población venezolana que reside en Roraima y solo ese mes se emitieron cerca de 800 certificaciones de manera gratuita con la firma de la embajadora designada por Juan Guaidó, María Teresa Belandria, máxima autoridad venezolana reconocida por el gobierno de Brasil.

Desde su instalación se recibieron denuncias de estafas de unos supuestos representantes del gobierno de Nicolás Maduro, quienes ocupaban las instalaciones del antiguo Consulado de Venezuela en Boa Vista. Los afectados denunciaron que esos funcionarios, cobraban 50 dólares por la emisión de certificaciones sin ningún valor legal en Brasil, motivo por el cual, esos ciudadanos fueron declarados personas no gratas por el gobierno brasileño en septiembre.

Estos procesos irregulares provocaron que muchos venezolanos, no pudieron completar su proceso de homologación de licencias, debido a que la certificación emitida por esos funcionarios era rechazada en el DETRAN de Roraima.