“Pareciera que todavía hoy las principales coaliciones en conflicto piensan que pueden derrotar a la otra, pasarle por encima”, advierte el experto en negociación y resolución de conflictos.

Para avanzar hacia un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), se necesita ejercer plenamente una palabra: voluntad.

Esto lo piensa Francisco Alfaro, experto en negociación y resolución de conflictos.

“Lo fundamental en los conflictos políticos es la voluntad política. Es lo que algunos autores llaman ‘la generación de la necesidad’. Es decir, que los actores políticos fundamentales se convenzan de que la negociación es la mejor vía para alcanzar una solución”.

Para Alfaro, “eso todavía no está en el horizonte” venezolano y ese es “un elemento bastante peligroso”.

“Pareciera que todavía hoy las principales coaliciones en conflicto piensan que pueden derrotar a la otra, pasarle por encima. El problema es que esta maduración suele venir solo después de un aumento de la violencia”, advierte, con el ejemplo de Colombia en mente.

-¿No ha madurado el conflicto venezolano?

-No ha madurado el conflicto venezolano todavía.

-¿Qué lo hace madurar?

-Usualmente el aumento de la violencia, e incluso el sufrimiento de la violencia por todos los sectores hace que haya un cambio en la percepción. Quizá los que están a la cabeza de las coaliciones, o archipiélagos, no están sufriendo directamente los rigores que sufre la población. De hecho, estamos viendo un fenómeno interesante en el país: estamos cambiando hacia una acelerada despolarización y la gente se está encontrando en la necesidad. Es decir, la necesidad está sirviendo para encontrarnos en la carencia.

-¿El liderazgo no se ha despolarizado?

-Pareciera que no. Ciertamente hay que decirlo, y hay una cuota de responsabilidad fundamental dentro de las coaliciones, y es que hay un sector del país, agrupado en torno a Nicolás Maduro, que parte de unos principios que están fuera de la Constitución. Unos principios que los han hecho alejarse desde 2015, de lo que está en la Constitución, de una manera muy marcada, y que ha generado un cisma dentro de la propia coalición.

-Pero están dispuestos a negociar un nuevo CNE.

-Esperemos que eso sea así. Hasta que no vea el resultado final, no lo creo. Espero que sea así, porque nos conviene a todos los venezolanos que el Poder Electoral, siendo el encargado de canalizar los conflictos por la vía comicial, genere confianza. Una sociedad democrática tiene distintos mecanismos para asegurar la canalización de sus conflictos, y uno de ellos es el electoral. No es el único, pero es muy importante. Que se renueve un órgano comicial que genere confianza, que sea plural y respetado por ambas coaliciones, puede ayudar a que las próximas elecciones puedan tener mayor participación. No obstante, esto no es suficiente. Una salida electoral por sí sola no es garantía de una salida democrática integral. Hay que pensar en lo electoral, pero hay que generar espacios de convivencia, de coexistencia, de respeto por la pluralidad.

-¿Cómo se generan?

-Distintos sectores sociales vienen generando espacios de encuentro.

-¿Los ve en 2019?

-Por supuesto que están. Quizá el mayor reto de la sociedad en la actualidad es la articulación. Siento que todavía hay sectores de la sociedad a los que les ha costado conjugarse. En el chavismo hay organizaciones de base de la sociedad que deben encontrarse con el otro sector de la sociedad representado en las ONG, los movimientos sociales. Creo que ese chavismo puede encontrar allí más espacios y puntos de encuentro, que divisiones. ¿Cuál es el espacio común? La Constitución, en la que se equilibra la democracia representativa con la democracia participativa y protagónica.