Un mega apagón que comenzó el 7 de marzo -y que en algunos estados del país no ha cesado- sorprendió a los venezolanos y despedazó aún más la maltrecha cotidianidad de una nación en crisis.

Es el río Caroní -ubicado en el estado Bolívar, al sur del país- el que garantiza más de 70% de la electricidad que se consume en el país. En el Caroní hay tres centrales hideoeléctricas: Guri, Macagua y Caruachi. La cuarta no cuenta: es la central de Tocoma, obra que la empresa brasileña Odebrecht dejó inconclusa y que no aporta ni un megavatio al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

El parque termoeléctrico está parado -según cálculos de ingenieros como Winston Cabas, experto en esta materia- en 80% debido a la falta de mantenimiento y la carencia de combustible que lo mantenga activo.

La versión oficial, suministrada por voceros del Ejecutivo de Nicolás Maduro, afirma que la causa del mega apagón es una serie de ataques cibernéticos perpetrados con complicidad -o plena participación- de la Administración Trump.

Pero por redes sociales han circulado versiones no oficiales que refieren otras causas:

-Un incendio de vegetación que habría afectado la línea de transmisión de 765 KV y habría llevado a que se dispararan -como mecanismo de seguridad- los sistemas de las centrales de Guri, Macagua y Caruachi.

-Una falla en el Sistema Eléctrico Nacional hizo que las máquinas de Guri se dispararan para protegerse (como cuando se disparan los breakers en una vivienda). Allí cayeron, como un efecto dominó, las centrales de Macagua y Caruachi.

-El ingeniero José María de Viana sostuvo este domingo que la falla e debió a “un accidente en el sistema de transmisión desde Caroní” generó “un accidente relativamente menor” desde el punto de vista eléctrico, pero una tragedia humana para un país que tiene capacidad de generar 20 mil megavatios.

-“De la subestación eléctrica Malena, ubicada al norte del estado Bolívar, a orillas del río Orinoco, a la represa del Guri, que es en Puerto Ordaz, la maleza había crecido de tal manera que hubo un incendio de vegetación que hizo que salieran las 3 líneas de 765 kW, 2 por el calentamiento y la otra por sobrecarga”, declaró al diario El Nacional el dirigente sindical Alí Briceño, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica de Venezuela.