Cientos de caraqueños, incluido el personal médico, recibieron este miércoles al Nazareno de San Pablo, la principal advocación de Jesucristo en Venezuela, para pedirle, por segunda vez, el fin de la pandemia de la COVID-19 que afecta al mundo desde hace un año.

La imagen del Nazareno, que tradicionalmente es paseado en una procesión y colocado sobre una alfombra de más de 5.000 orquídeas que cultivan sus feligreses, recorrió la capital a bordo del Papamovil, debido a las restricciones impuestas por la pandemia.

Pero eso no impidió que cientos de sus fieles se aglomeraran y salieran a las calles a recibirlo mientras visitaba las cercanías de sus hogares o, incluso, hospitales donde el personal sanitario también se acercó para venerarlo, hasta altas horas de la noche.

Originalmente el recorrido se tenía planeado en seis horas, para realizarlo en toda ciudad, sin embargo se alargó hasta más de doce horas.