Va a ser muy difícil reincorporarse a clases en septiembre en estas condiciones, alertó el secretario y vicerrector administrativo de la UCV

Varios centenares de trabajadores universitarios se encontraron este martes 9 de agosto en la plaza cubierta del Rectorado de la UCV. Una asamblea de varios sectores debatió sobre el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) y el fraccionamiento del bono vacacional acordado entre la federación oficialista y el gobierno del mandatario Nicolás Maduro. Estudiantes, empleados y profesores acordaron acciones conjuntas, como una marcha hasta la Asamblea Nacional este jueves 11 de agosto. En ese escenario estaba Amalio Belmonte, secretario de la UCV y también vicerrector encargado de la casa de estudios. Belmonte criticó lo que está sucediendo con el bono vacacional, e instó al gobierno a rectificar.

-¿La UCV ha recibido dinero para pagar el bono vacacional?

-Todavía no. Fíjese usted que esta decisión del gobierno se nos comunicó telefónicamente.

-¿Cómo se enteraron ustedes?

-Nos llamaron por teléfono.

-¿Quién?

-Nos llamó un funcionario que es tan poco conocido que no recordamos quién fue, y nos dijo que debíamos mandar lo que ellos llaman la maqueta (que es un mecanismo implementado por ellos para impedir que manejemos el presupuesto de sueldos y salarios) fraccionada. Le pedimos por escrito, y no lo hicieron. Preparamos todo, nos reunimos con otros vicerrectores administrativos. Lo otro era no enviar nada, y si no enviamos eso, el Ejecutivo decide cómo paga. El problema es que estamos con una espada de Damocles: si usted no envía eso, ellos no pagan, o pagan como quieran. Obviamente tenemos una responsabilidad, como vicerrector administrativo, de tomar una decisión. La consulté con la rectora y con los decanos. Eso lo hicimos bajo protesta. Es una situación que atenta contra la dignidad de los profesores, de los trabajadores, de los empleados universitarios.

-¿Pero hasta ahora no han pagado nada?

-No han pagado nada. Ellos tienen varias etapas: “situación de aprobación, momento de ejecución, momento de envío”. Antes nos enviaban los recursos a nosotros y nosotros pagábamos; ahora, no. El plan patria nos confiscó esas atribuciones, no atiende a los institutos de previsión social, no atiende a los estudiantes y empleados. Pero ha sido un fiasco. El sistema patria es inoperante, ineficiente porque es muy centralizado. Eso genera lo que estamos viendo ahora.

-¿Cero bono vacacional?

-Cero.

-¿La quincena?

-No ha llegado tampoco. La quincena no ha llegado y tampoco el bono vacacional. En este momento no tenemos ninguna decisión sobre la quincena, y menos aún por los 10 días que ofrecieron del bono vacacional. Es una situación preocupante.

-¿Esto augura todo el mes de agosto en conflicto?

-Sí. Por lo que vemos no habrá vacaciones, sino estar aquí peleando por algo que era natural, que nos llegaba naturalmente con eficiencia por nuestros propios mecanismos. Ahora, con el sistema patria, es muy difícil.

El secretario y vicerrector administrativo de la UCV, Amalio Belmonte, participó en la asamblea gremial celebrada el martes 9 de agosto de 2022 en la UCV

-El oficialismo afirma que no tiene plata para pagar.

-Uno entiende que ha habido algunas limitaciones económicas, como las tiene Colombia, Perú y hasta el propio Estados Unidos. Pero en esos países hay acuerdo de priorizar la educación. El propio Parlamento estadounidense priorizó, con la lucha entre republicanos y demócratas. Primero se les paga a los empleados públicos, a los maestros, a los profesores. Aquí en Venezuela uno supone que un gobierno socialista va a estar más inclinado a esto, pero no ha sido así. Hay una situación económica que entendemos, pero prioricen. Cuando el presidente Caldera tuvo el barril de petróleo a nueve dólares mucha gente que está gobernando hoy dijo que eso era una excusa para no pagar, y protestaron. Decían “ese no es un problema nuestro”. En este momento uno pudiera decir, con el mismo énfasis, que las limitaciones económicas existen, pero hay prioridades, y la educación es una prioridad. Recordemos una frase del presidente Chávez: Primero cierro Miraflores que una universidad. Ojalá esa frase tenga alguna fuerza ahora y pueda influir para que reflexionen.

-¿Qué le diría a la ministra Lucena? ¿O no depende de ella?

-Yo creo que depende de ella, porque es una situación que corresponde a su ministerio, pero pienso que es un problema del Ejecutivo nacional como un todo. Creo que es un problema que tiene que discutir el Gabinete. Ella, imagino yo, estará haciendo las diligencias, pero creo que es un problema que debe solucionar el Gabinete. No es un problema que tiene que ver con una situación coyuntural; es algo muy grave.

-¿Qué piensa del pago fraccionado?

-Es injusto, es ilegal, es atentatorio contra la dignidad de todo el personal que trabaja. No tiene ninguna justificación. Viola las convenciones que el gobierno ha establecido. El gobierno está violando sus propios acuerdos; eso es insólito. Yo imaginaba que habría una explicación nacional, una rueda de prensa del presidente para que dijera qué está pasando. Nos merecemos una revisión de lo que está pasando y una explicación de por qué pasó, y eso le corresponde a una instancia superior que la propia ministra. Ella es parte de la solución y hay que discutirlo con ella, pero es de tal magnitud que tiene que ser una decisión de Gabinete, una decisión presidencial. Ojalá sea en procura de revisar lo que están haciendo, modificar este tipo de comportamiento y devolverles la tranquilidad a las universidades.

Como lo reitera Belmonte, “el gobierno quiere que las universidades se normalicen”.

-¿Se puede normalizar así?

-Estábamos haciendo avances importantes. Sacrificios importantes. Habíamos discutido con los empleados, con los profesores, para que a pesar de las limitaciones pudiéramos ir regularizando las actividades. Con esto del bono fraccionado es imposible pedirle a un empleado, a un profesor que se reintegren normalmente.

-¿En septiembre no se van a reincorporar?

-Es muy difícil. Vamos a hacer el esfuerzo. Ojalá el gobierno entienda eso. Si el gobierno quiere que la universidad funcione, nosotros también queremos que funcione. Una universidad solitaria, una universidad poblada de silencio no es bueno.

-¿El gobierno está a tiempo de rectificar?

-Está a tiempo de rectificar. Uno quiere tener alguna esperanza de que va a haber una reflexión. En el pasado, cuando yo era estudiante, los gobiernos reflexionaban. A veces que no, a veces que sí, pero ojalá que haya una reflexión. Esto tiene efectos muy graves, no solo en la universidad, sino en todo el país. ¿Cómo vamos a detener nosotros el proceso de creación de conocimiento, de investigación, que se desarrolla en las universidades? Esa es una masa crítica importante para que el gobierno la utilice en procura del país. Lo que aquí se genera beneficia al país. Ya tenemos problemas; con esto, se acentúan.