Denuncian que hay un déficit de más 7.500 instalaciones educativas en todo el territorio nacional

“El hambre está mutilando el aprendizaje de los niños venezolanos”, así lo denunció Eric Ondarroa, secretario general de la Alianza del Lápiz, quien ofreció un balance de las condiciones en las que se encuentra el sistema educativo venezolano.

Aseguró que las condiciones de malnutrición hacen que los infantes pierdan su capacidad para aprender y al mismo tiempo denunció que desde el gobierno de Maduro y desde los partidos de la oposición no se pronuncian al respecto.

En este sentido, Ondarroa propuso que los centros educativos del país se conviertan en comedores que permitan brindar alimentación de calidad de acuerdo a los requerimientos de esta población.

“Que podamos trabajar de la mano de las autoridades nacionales y de quien sea y que podamos tener un plan integral de alimentación que convierta a cada escuela venezolana en un comedor”, dijo.

Alertó que en los próximos años el capital humano del país no será capaz de entender el conocimiento; enfatizó que el gobierno de Maduro fracasó en la tarea de garantizar la gratuidad de la educación.

“Es falso que la educación pública oficial venezolana sea gratuita, y es falso porque el plan de alimentación escolar no funciona en el 90 % de las unidades educativas del país y la alimentación no es gratis”, añadió.

Agregó que a este problema se le suman la incapacidad de las familias venezolanas para costear los gastos de uniformes, útiles y transporte.

De acuerdo a los estudios adelantados por el propio partido del Lápiz, una familia requiere 100 salarios mínimos ($ 270) para poder enviar a un niño al sistema de educación pública.

Ondarroa le envió un mensaje a Yelitze Santaella, ministra de Educación de Maduro, para que haga contraloría de las proteínas que no llegan a las escuelas y en las que solo se distribuyen carbohidratos.

Igualmente, el secretario general de la Alianza del Lápiz instó a la Asamblea Nacional electa en 2020 para que interpele a Santaella y a los funcionarios del ministerio de Educación para investigar porqué no funciona el programa de alimentación escolar.

“Actúen como es, ejerzan el rol de contraloría… Es el momento de rectificar, es el momento de entender que tenemos en riesgo el presente y el futuro de la nación”, concluyó.