Son cerca de la una y media de la tarde. Caracas parece un hormiguero que fue pateado por un niño. “No sé qué hacer, me tendré que ir a la casa, pero, las camionetas tienen mucha cola”, dijo una señora a las fueras del Banesco en el Bulevar de Sabana Grande. El pasado 7 de marzo se registró un mega apagón en casi el 99% del país. Por una semana hubo oscuridad en gran parte de la nación. El lunes a tan solo tres semanas se revivió la Caracas sin electricidad. 

En la Estación de Metro en Chacaito, las personas caminaban o simplemente se quedaban paradas sin saber que hacer. La santamaría negra de Chacaito decía sin tener que hablar: Señores usuarios, el metro de Caracas no está prestando servicio.

Un grupo de personas esperaban afuera del Banco del Tesoro, estaban siendo evacuadas de la agencia bancaria. “Yo vine para retirar afectivo por la taquilla, se fue y la luz. No nos dijeron más nada que: por favor salgamos de aquí”, contó Jesús Moreno, vecino de Municipio Libertador.

Las aceras de la avenida Francisco Solano estaban repletas. Los autobuses se llenaban hasta más no poder, la gente corría cuando se paraba un carrito. “Aguántala ahí”, gritó un señor que corría con un bolso tricolor en el hombro.

La gente en el bulevar de Sabana Grande caminaba buscando una ruta para regresar a sus hogares, muchos dudaban de la magnitud de la falla. “¿Chico, y será que es en todo el país?”, preguntó un señor a un amigo mientras conversaban cerca la estación de metro del sector. Al preguntarle si sabía sobre la ausencia del servicio eléctrico el señor dijo: “Ni idea, no tengo teléfono. Me imagino que en la radio dirán qué pasó”.

Todo parecía que el escenario que se vivió el pasado 7 de marzo se repetía. En Plaza Venezuela todavía los empleados del tren subterráneo evacuaban a los pasajeros que analizaban las medidas para lograr retornar a sus casas.

“Se aceptan transferencias y dólares en efectivo. Caballero, tome sus previsiones, no hay luz y no sabemos cuando regrese”, gritaba un mototaxista a las fueras del terminal, unos lograban convencer a las personas con aquella oferta en una divisa extranjera para retornar a sus casas.

La gente confundida intentaba continuar a oscuras su día, los locales seguían abiertos con sus empleados sentados a las afueras de las tiendas, restaurantes y panaderías; conversando y haciendo llamadas. Los talleres de Quebrada Honda todavía continuaban laborando con la poca luz del sol que entraba a los garages.

En la bomba de La Candelaria un reducido grupo de motorizados y choferes hicieron presencia en el lugar para ver si podían surtirse de gasolina. “No hay luz, sí hay gasolina porque la gandola me despachó esta mañana, ¿pero cómo hago?”, afirmó un empleado de la estación de servicio. 

El caos empezaba, las motos, autobuses, carros y el mar de gente se mezclaban en los cruces. Semáforos sin luz, personas gritando. Policías dando órdenes sin alguien que las acate. Así se encontraba la ciudad capital a menos de dos horas de un apagón que afectó a 16 estados del país. “No sé a donde vamos a llegar”, decía una señora de la tercera edad tratando de cruzar la calle en la Avenida Vollmer, en San Bernardino.

Ya eran las 2:30 pm y las oficinas del municipio Chacao estaban siendo evacuadas. Las paradas llenas, las puertas de los quioscos estaban cerradas y los trabajadores caminando con rumbo a Chacaito para ver cómo llegaban a sus casas.

Cerca de la 4:30 el ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez aseguró durante su alocución en Venezolana de Televisión (VTV) que lo ocurrido era un nuevo ataque por parte de la “derecha venezolana” que apoya a Juan Guaidó. Aseguró que estas acciones tienen como el fin generar angustia y zozobra a los ciudadanos de Venezuela. Ya para esa hora había sido restablecido de manera parcial la falla en el suministro energético. 

La noche del 25 de marzo

“Yo mañana me tengo que ir a operarme las cataratas. Tengo años prologando la intervención, en la clínica me dijeron que tenían planta”, dijo Julieta Cazal, vecina del municipio Baruta al sureste de Caracas que, según el alcalde, contaba con energía eléctrica cerca del 80%.

Pese a eso sobre las nueve de la noche se registró un nuevo apagón nacional, esta vez afectó a casi todos los estados del país, a excepción de una gran parte del estado Bolívar al sur de país.

Aun así, Julieta en la mañana del 26 de marzo fue la Clínica Santa Sofía, llegó a eso de las 6 am–hora que tenía prevista la operación con laser– “Me tuve que devolver, no tenían luz, y solo estaban atendiendo emergencias”, dijo tajantemente.

Foto: AFP

La Vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, aseguró el martes 26 de marzo que se trabajaba arduamente para recuperar los dos grandes transformadores en el Complejo Hidroeléctrico del Guri, en el estado Bolívar. 

“Se están reparando dos transformadores para dar estabilidad a todo el país, #VenciendoElSabotajeEléctrico”, dijo el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información en su cuenta de la red social Twitter.

En otra parte de Caracas, precisamente en el mercado de Coche, los vendedores continuaban su jornada como si nada ocurriera. Cinco lechugas por 1.000 bolívares en efectivo. Las bolsa plásticas eran ofertadas por unos vendedores ambulantes que parecían cantar, cual trovador, los precios de su mercancía. En su caminata sobre la tierra desnuda pedían permiso y coreaban: lleva tu bolsa a 300.

“Yo me vine a trabajar. ¿Qué voy hacer en la casa?”, comentaba un vendedor mientras despachaba un kilo de tomates que estaba a un costo de 500 bolívares soberanos.

Foto: Jonathan Lanza/ Contrapunto

La gente decía entre el boca a boca que no compraran demasiado. “No sé cuando regrese la luz, y si se pudre todo ¿qué sentido tiene comprar como locos”, afirmó Elena Salazar cuando pagaba por un repollo a 700 bolívares.

“Llegó la luz, llegó la luz porque traigo velas. Mira llévatela para que veas esta noche tu casa”, pregonaba un vendedor ambulante con sus zapatos desgastados y una bolsa repleta de velas blancas.

27 de marzo por la noche

Luego del anuncio realizado por Delcy Rodríguez, la suspensión de las actividades escolares y laborales seguían vigente para el miércoles 27 de marzo, mientras se trabajaba en restituir todo el sistema eléctrico nacional desde la central hidroeléctrica Guri.

Ese mismo día durante el programa transmitido por Venezolana de Televisión(VTV) Con Amorín, el fiscal Tarek William Saab informó que el Ministerio Público iniciaría una investigación para esclarecer los hechos del segundo mega apagón.

La batuta de la investigación la lleva un fiscal con competencia nacional junto a dos del estado Bolívar, quienes mantendrán comunicación directa con el Fiscal Superior de la región, así como con el alto representante del MP, Tarek William Saab, y el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez.

La mañana del 28 de marzo

Todavía para este 28 de marzo las actividades laborales y educativas siguen suspendidas– sin saber si el 29 será igual– Chacaito vuelve tener flujo de personas y carros cruzando entre los semáforos. “Parece un sábado”, exclamó un señor que se acomodaba su gorra al bajarse del autobús.

Ya es mediodía, el país vuelve a tener luz, los bancos trabajan desde las 9 y lo harán hasta las 2 pm. Por ahora un grupo de personas en el Centro Lido hacen cola en un cajero automático para obtener efectivo.

“Por el apagón usé todo mi efectivo, tengo que sacar para poder solucionar cosas para la casa”, expresó Blanca Hernandez, que usa efectivo para transporte y pagar alimentos más baratos.