La Casa Blanca le da ultimátum a Maduro y demerita la negociación Barbados mientras Rusia asegura que ve avances en la negociación e incluso conversa con la oposición

La situación venezolana sigue en el centro del debate de geopolítico y vemos como los voceros de los gobiernos de Estados Unidos y Rusia “disparan argumentos” sobre las posibilidades de resolver la crisis política, económica y social.

Mientras el canciller ruso Serguéi Lavrov comienza su gira y señala que “las cosas van mejorando” en Venezuela, desde Washington Mauricio Claver-Carone, encargado para Latinoamérica de la Administración Trump, habla en tono de ultimátum al Gobierno de Maduro.

Las declaraciones son diametralmente opuestas porque mientras los rusos hablan del avance del proceso de negociación en Barbados, la administración estadounidense descarta la negociación y ponen el pie en el acelerador de la presión sobre “la revolución bolivariana”.

Uno dice que…

Foto: EFE.

El canciller ruso habla de avances en el proceso que se sigue para buscar una salida negociada

“Bajo mi punto de vista, la situación en Venezuela está cambiando a mejor”, dijo antes de iniciar la gira que lo llevó a Cuba y luego a Brasil y Surinam.

Indicó que después de “fallidos intentos” de provocar una nueva “revolución de color”, “el sentido común comienza a prevalecer”.

“A tenor de los comentarios positivos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de los opositores sobre cómo va el proceso negociador, confío en que se pueda alcanzar un acuerdo que satisfaga a todos. Eso irá, antes que nada, en beneficio del pueblo venezolano”, apuntó.

Además señaló que su relación con Venezuela no se limita a su vinculación como Gobierno con maduro, sino que también mantienen contactos con el equipo del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

“También nos contacta la gente de Guaidó. Les explicamos que es inadmisible intentar solucionar los problemas internos provocando una injerencia exterior”, precisó.

No desperdició la oportunidad para criticar a los Estados Unidos y su actitud beligerante indicando que la doctrina Monroe está pasada de moda.

“Incluso aquellos países latinoamericanos que apoyaron a EEUU en favor de un cambio de poder en Venezuela nunca apoyarían una solución militar. Estoy convencido de que si alguien en EEUU opta por el uso de la fuerza, toda América Latina se opondrá”, señaló.

En Cuba reiteró la posición de Rusia de aportar sus esfuerzos para aportar a herramientas a la solución del conflicto “con métodos pacíficos, como el uso de la diplomacia y lo establecido por la ONU, sin injerencia de terceros países ni el uso de la fuerza”.

“Deben generar diálogo, sin imponerse condiciones” para que “el pueblo venezolano pueda decidir su propio futuro”, dijo Lavrov.

“Los gringos también juegan…”

EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

Pero la Casa Blanca no se queda callada y saca a relucir su fuerza en el continente y el peso específico de su presión.

Mauricio Claver- Carone, encargado de los temas América Latina de la administración Trump ataca a Rusia desdeña los posibles de resultados de la negociación en Barbados y habla de un plazo breve para salida de Maduro.

“Francamente, pienso que es una nueva distracción de Maduro (…). No hemos visto francamente nada positivo por parte de Maduro, y francamente esa fecha de vencimiento está llegando muy rápidamente”, dijo Claver-Carone en entrevista a la agencia Efe.

Al igual que Lavrov disparó contra sus oponentes geopolítica global y sentenció que “el problema de Rusia, China y Cuba en Venezuela es que están apoyando a una dictadura, están apoyando el terrorismo de Estado, están apoyando directamente con la censura, la tortura y la represión, todas las acciones que están detalladas en el reporte Bachelet. El reporte Bachelet no solamente es un encausamiento de Maduro y sus agencias y sus escuadrones de la muerte”.

Respecto al plazo de salida de Maduro señaló que “primero ese plazo es inmediato y a corto plazo, no hasta fin de año, así que quiero aclararle eso. Segundo, ya lo hemos comunicado indirectamente, con personas con quien él confía”.

Y remata diciendo que “esto no es una negociación. Si él acepta, y le interesan esas garantías para que pueda salir del país, siempre hemos dicho, desde el primer día, que el cómo, el cuándo y el dónde lo negociaríamos sin problema”.

Con el tono de los denominados “halcones” del partido republicano reiteró los argumentos de Trump y dijo que “no hemos sido lo suficientemente duros todavía. Si piensan que las sanciones han sido duras, no han visto nada. Seguirán incrementándose y serán mucho más duras de lo que son”.

¿Qué queda?

Foto: ©Anthony AsCer Aparicio/Archivo

Mientras esto sucede la inflación en Venezuela no cede, y no se vislumbran salidas de corto plazo a los problemas fundamentales de la población.

Es poco probable que sean los “rusos” o los “gringos” los que puedan conseguir una solución a los problemas cotidianos de la oblación venezolana.

Lo peligroso de esta confrontación alrededor del conflicto venezolano es que los acuerdos a los que se lleguen sean forzados por los intreses geopolíticos de las potencias globales y queden desplazadas las necesidades urgentes de la población, lo que sería una deuda más de la clase política con el país.