El país se ha visto muy afectado por esta segunda ola de la pandemia y la respuesta sigue siendo esperada por los venezolanos

Siguen pasando los días, las horas y el plan de vacunación en Venezuela se sigue viendo muy lejano, donde esta semana los acontecimientos continúan demostrando que la clase política, lejos de buscar una solución, sigue desconectada, intentando figurar cada uno por su lado.

Mientras muchos sectores siguen hablando de un “diálogo”, desde el gobierno de Maduro éste prosigue condicionado. En este sentido, podemos mencionar el episodio con Fedecámaras, ente que propuso un plan para traer vacunas y que el gobierno de Maduro en la voz de Jorge Rodríguez, presidente de la AN desechó.

Es verdad que la vacuna no terminará con la pandemia, pero la OMS y la OPS recomiendan estos planes para intentar lograr inmunidad de rebaño, con las medidas de bioseguridad que no deben desaparecer.

Ahora bien, volvemos al diálogo, en nuestro país se sigue hablando de una vacuna cubana, la cual el venezolano no está juzgando, pero que sigue siendo un experimento, el cual puede funcionar pero que aleja de toda realidad un plan de vacunación a corto plazo. Mientras tanto, se sigue adelante con los inmunizadores rusos y chinos, los pocos que han llegado.

Muchos sectores reclaman ser incluidos en este plan, pero se sigue hablando de población en riesgo que no ha sido vacunada, personal médico, etc. Ya hay cifras alarmantes en cuanto el tiempo que pasaría en lograrse la inmunidad de rebaño al paso que vamos.

Por otro lado, personajes que apuestan al diálogo desde la AN 2020, sacaron comunicados pidiendo justicia y alineándose con Jorge Rodríguez, para que se investigue a la AN de 2015, un derecho que tienen como venezolanos de solicitar. Sin embargo, no vimos un comunicado hablando de porqué desde Miraflores patearon la mesa con Fedecámaras, un ente que hasta ahora ha demostrado su intención de dialogar y de reunirse con quienes tengan que reunirse para buscar soluciones.

Parece que algunos sectores buscan ser “opositores a juro” antes que colocarse al lado de los problemas del país. Pero toda la situación no queda allí, mientras desde Miraflores aseguran que ya tienen todo arreglado para el pago del mecanismo COVAX, el equipo de Juan Guaidó y la Comisión Delegada aseguran estar dispuestos a pagar la otra mitad que falta ¿Pero es esto posible o seguirán siendo las mismas palabras que venimos escuchando desde 2019?

Alguno de los integrantes de esta Comisión Delegada han asegurado en entrevistas que si están tomando decisiones, y que deben aprobarse más recursos para traer más vacunas. Mientras desde Miraflores se habla de unos recursos robados que no permiten la compra de los inmunizadores y hasta pudimos observar reacciones en las redes, luego de que un presentador del canal del estado afirmara que el plan de vacunación no era prioritario.

Es tan compleja la situación, que desde una municipio vimos como una concejala atacaba a través de sus redes sociales a un alcalde, por éste ofrecer espacios del municipio para las jornadas de vacunación. ¿Es qué acaso una discusión de lo que se hizo o no se hizo en determinada gestión es válida ante la realidad actual?

Mientras esto pasaba, los habitantes de este municipio solamente sabían que el llamado a la población de la tercera edad para vacunarse era a través del sistema patria, sin importar cédula de identidad y las interrogantes quedaban a la orden del día de parte de venezolanos que no están inscritos en este sistema.

El tiempo sigue pasando y el deseo de los venezolanos es saber que hay un plan de vacunación serio, sin discriminación y coherente, de la manera que piden las academias en nuestro país, priorizando los sectores necesarios y la población en riesgo, pero lo más importante, en donde todos tengan cabida y que no sean las élites gubernamentales o el amiguismo o compadrazgo el que prevalezca, como lo pidió el Papa Francisco, vacunas por igual para pobres y ricos.