A través de una investigación, la ONG Una Ventana a la Libertad señaló que aunque no tuvo acceso a las cifras de detenidos con enfermedades infecto-contagiosas, la población se encuentra en riesgo

Los estados Aragua y Carabobo se suman al cronograma de investigación sobre la situación en los Centros de Detención Preventiva -calabozos policiales y militares- que realiza la ONG Una Ventana a la Libertad, dirigida por el abogado especialista en Derechos Humanos, Carlos Nieto Palma.

En el informe presentado a la prensa, UVL refiere que en todo el país existen 22 Centros de Detención Preventiva (CDP), y al agregar otras dos entidades, determinó que en Aragua existen 18 y otros cuatro en Carabobo (4), todos
de carácter civil.

“En la investigación se contabilizaron al menos 172 reclusos, 145 hombres (75%) y 27 mujeres (25%) en el estado Aragua, mientras que la cifra documentada en Carabobo es de 148 detenidos, 141 hombres (95,3) % y 7 mujeres (4,7%)”, indica la investigación de UVL denominada “Radiografía de la salud en los Centros de Detención Preventiva”.

El estudio, se ejecuta también en Distrito Capital, Vargas, Miranda, Nueva Esparta y Zulia.

La investigación -realizada durante el último trimestre de este año-, arrojó como resultado:

  • Estos espacios no cuentan con servicio médico, personal de salud ni transporte de emergencia para atender a los privados de libertad que tengan alguna condición de salud.
  • Los CDP tampoco están capacitados para atender a reclusas embarazadas, ni lactantes y tampoco están adaptados para facilitar la
    estancia de personas con discapacidad.
  • En lo que respecta al tema de servicios, el equipo de Una Ventana a la Libertad determinó que en los CDP investigados el servicio de agua potable es regular en algunos lugares (13 de 22 CDP cuentan con el servicio). También se determinó que en varios de estos calabozos policiales hay baños disponibles para el aseo personal de los internos (16 de 22 CDP cuentan con baños).
  • Pese a las irregularidades, en todos los CDP investigados el servicio de recolección de basura funciona regularmente.
  • En cuanto a las enfermedades, los Centros de Detención investigados en Aragua y Carabobo no registraron casos de VIH, tuberculosis, enfermedades de piel o respiratorias. Solo en la entidad aragüeña se contabilizaron seis casos de desnutrición, según información suministrada por las autoridades a cargo de la custodia en los calabozos policiales. También se documentó que se han activado planes de vacunación contra la COVID-19 en estos CDP. De los 320 privados de libertad confirmados entre las dos entidades, 182 fueron vacunados contra el coronavirus (56,25%) con la primera dosis de la vacuna china sinopharm.

A pesar de las jornadas de vacunación contra la COVID-19, UVL constató que estos espacios hacinados, “ponen en peligro la salud de los detenidos”.

Entre las recomendaciones, el equipo de investigadores de UVL sugirió:

– Los casos de desnutrición en estos espacios revelan que también se debe impulsar una política que garantice la alimentación adecuada a los detenidos en los CDP.

– El Estado debe invertir en jornadas de salud para garantizarles atención médica a los reclusos y para descartar y tratar enfermedades como la tuberculosis y el VIH.

– A medida que avanza la pandemia de la COVID-19, se deben idear estrategias para evitar que los privados de libertad se contagien: impulsar jornadas de vacunación, clasificar a los reclusos y garantizarles el distanciamiento físico, así como también el acceso al agua potable, alcohol y tapabocas.

– Agilizar los traslados de los detenidos para disminuir el porcentaje de hacinamiento en los calabozos policiales y minimizar el riesgo de transmisión de enfermedades por contacto físico y finalmente, que se garantice el servicio de agua potable de forma constante.