¿A qué edad hay que hacerse la primera mamografía? ¿Por qué hay que hacerse el eco mamario? ¿Cuáles son los factores de riesgo? Víctor Acosta, presidente de Ceclines, aclara las dudas más frecuentes

El protagonista –y no por bueno- del mes de octubre es el cáncer de mamas. Un lazo rosado se encarga de ratificarlo. De todo el mes, este lunes 19 de octubre es el propio día para recordar que los senos son más que dos promontorios para el placer, para el alimento, para la belleza.

Todos los días son el día del cáncer de mamas, porque esta enfermedad no da tregua, señala el cirujano de mamas y presidente del Centro Clínico de Estereotaxia (Ceclines), Víctor Acosta. Este año es, además, muy particular, por la epidemia de COVID-19, que ha retardado la atención de las pacientes.

¿Cuántos casos se registran en Venezuela? ¿Por qué la mamografía es tan importante para las mujeres? Acosta responde estas interrogantes para l@s lector@s de contrapunto.com.

-¿Cuántos casos se registran en Venezuela? El Ministerio de Salud no ofrece información, pero la Sociedad Anticancerosa de Venezuela estima más de 2 mil casos y cerca de 800 fallecimientos. Es una tasa media, señala Acosta. “Hay un aumento importante en los últimos años”, de aproximadamente 15%.

-¿A qué edad se registra el mayor número de casos y fallecimientos? La mayor cantidad de casos entre 45 y 54 años, y la mayor cantidad de muertes entre 55 y 64 años, puntualiza Acosta. En los países desarrollados han tomado medidas, se detecta la enfermedad más temprano y se reduce la mortalidad. En Venezuela “aumenta la incidencia e igual aumenta la mortalidad”.

-¿Los hombres también pueden tener cáncer de mamas? Sí. “El hombre tiene mamas y cáncer de mamas, pero la incidencia es muy baja. De cada 200 diagnósticos de cáncer de mamas uno es en hombres”.

-¿Cuáles son las causas? Esta es una enfermedad multifactorial, aunque hay elementos que aumentan el riesgo de presentarla: Desarrollo temprano, menopausia tardía (más de 55 años), uso de tratamiento de reemplazo hormonal no recetado por el médico, familiares directos con cáncer de mama (mamá, hermana), obesidad, sedentarismo e ingestión frecuente de alcohol.

El médico puntualiza que hay un grupo de mujeres que pueden presentar el cáncer de mama hereditario (10% a 15%) de los casos. En ese grupo se encuentran las portadoras de la mutación del BRCA, que saltó a la fama por la actriz Angelina Jolie.

-¿Cuáles son las señales de alarma? La mayoría de las veces no las hay. “Por el hecho de ser mujer y tener más de 35 años se puede tener un cáncer de mamas sin sentir nada”, insiste.

Cuando la afección avanza puede aparecer un bulto en la mama, cambios en la piel, retracción del pezón, molestias en las axilas. Lo ideal es hacer el diagnóstico “cuando la mujer no tiene síntomas y el médico no lo palpe”, y eso se logra con una buena mamografía.

-¿Sirve para algo que me palpe las mamas? El mundo, y también Venezuela, pasó de la viralización del “tócate” a restarle tanto peso al autoexamen, porque la idea es encontrar el cáncer cuando todavía es tan pequeño que no se palpa. “El ‘tócate’ se le ha desprestigiado sin razón”, opina Acosta, porque la realidad es que detecta lesiones más tempranas y eso permite implementar tratamientos menos agresivos (una cirugía que permita preservar la mama, por ejemplo).

-¿A qué edad hay que hacerse la primera mamografía? Los especialistas venezolanos se pusieron de acuerdo y concluyeron que la primera mamografía se haga a partir de los 35 años, y mantenerla una vez al año.

Si una mujer de menos de 35 años tiene síntomas “lo ideal es que se comience con la ecografía”, y si no es suficiente, pasar a la mamografía.

-¿También debo hacerme el eco mamario? Sí. La mamografía y la ecografía son las dos grandes herramientas para conocer la salud de la mama. La ecografía permite ver las mamas densas, y se hace también una vez al año.

-¿Cualquier mamografía sirve? No. Debe hacerse en centros especializados en mamas, con equipos calibrados y modernos y con un observador experto. “Con esas cosas podemos garantizar buenos resultados”, acota. Una mamografía mal hecha es peligrosísima, porque puede dejar pasar una lesión maligna o sugerir que hay algo raro aunque todo esté bien.

-¿Hay venezolanas jóvenes con cáncer de mama? Sí. De 8% a 10% de las pacientes con cáncer de mama son menores de 40 años, explica Acosta. “El cáncer de mamas en la mujer joven es más agresivo”, y por eso “cobra mucha importancia el diagnóstico temprano”.

-¿Es habitual que tengamos nódulos, microcalcificaciones, distorsiones y asimetrías en las mamas? Sí. “Un 60% de las mujeres tiene calcificaciones. Pueden ser macrocalcificaciones y microcalcificaciones. Las macro son benignas y las tienen 60% de las mujeres. La mayoría de las microcalcificaciones son benignas, pero un grupo de ellas puede ser la expresión de un cáncer de mamas en evolución; por eso hay que estudiarlas”.

-¿Todos los nódulos son malignos? No. Los nódulos pueden ser sólidos o quísticos (con líquido en su interior). Es el ecosonograma el que permite establecer si ese nódulo es sólido o líquido. La mayoría de los sólidos son benignos, al igual que la mayoría de los quísticos.

-¿Las asimetrías son motivo de preocupación? La mayoría de las veces en que se encuentran asimetrías “son normales”, porque la mujer nació así, expone. “un porcentaje pequeño puede ser cáncer de mamas”.

-¿Quién debe hacerse una biopsia? En el pasado eran biopsias abiertas; ahora son percutáneas. Se pueden hacer por estereotaxia, la máquina permite ver las calcificaciones; también se pueden hacer por ultrasonido.

-¿Cuál es el tratamiento? Debe ser multidisciplinario, e incluir cirujano, imagenólogo, patólogo, oncólogo, radioterapeuta y apoyo psicológico. “Una paciente puede ser tratada con cirugía, tratamiento médico (quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia) y radioterapia”, enumera.

-¿Se puede hacer cirugía conservadora, que preserve la mama? Es lo ideal. “El tratamiento conservador consiste en quitar el tumor con tejido sano alrededor e investigar la axila con el ganglio centinela. En 90% de los casos deben recibir radioterapia posoperatoria”, detalla.

-¿Para quién es la hormonoterapia? “Los tumores de la mama generalmente son receptores hormonales positivos”, por lo que se deben suprimir las hormonas.

-¿Qué tenemos en Venezuela? “En el país deberíamos tener todo pero no tenemos todo”, subraya. Los hospitales no pueden ni hacer el diagnóstico del cáncer de mamas porque no tienen el mamógrafo activo, o solo les queda un mamógrafo muy viejo. En las clínicas también hay problemas, porque es muy difícil garantizar el mantenimiento de los equipos y los repuestos. “Trabajamos con serias limitaciones”.

La cirugía no está mejor, porque los servicios están deteriorados, el personal se ha ido y los turbos quirúrgicos son para dentro de seis meses o más.

La quimioterapia se consigue con un esfuerzo caso sobrehumano, el tratamiento aparece y desaparece y se hace de forma irregular, por lo que pierde el efecto, lamenta Acosta.

Los servicios públicos de radioterapia no funcionan, y en el sector privado los costos son muy elevados.

Por ende, el aumento de la mortalidad por cáncer de mamas se debe, insiste el médico, “a la escasez y la carencia de recursos”.

“El cáncer no para”, refiere Acosta. “Usted tiene una lesión de un 1,5 o 2 centímetros y espera seis meses para operarla, la va a encontrar de 4 centímetros. El diagnóstico de esta paciente, que era bueno, ahora será malo”.

-¿Hay que esperar que pase la epidemia u operar a las mujeres con cáncer de mamas? “Mi opinión es que, si usted toma las medidas adecuadas, toma medidas de bioseguridad (practicar la encuesta epidemiológica, saber si tuvo fiebre), usa gel, toma de temperatura, distanciamiento, mascarilla, careta” puede proceder. “Hay que tratar caso a caso”. Víctor Acosta ha hecho operaciones, sin problemas, con otro requisito: las pacientes cumplen una cuarentena previa.