La educación pública de todos los niveles, desde preescolar hasta universitaria, se paralizará este miércoles 10 de junio para exigir mejores salarios, discusión de contrataciones colectivas vencidas y otras reivindicaciones.
Los gremios del magisterio, al igual que los del sector universitario, confirmaron que la protesta se extenderá de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche. Dirigentes del sector han llamado a las familias a no enviar a sus hijas e hijos a las aulas, y a solidarizarse con sus planteamientos.
La presidenta de la Federación Venezolana de Maestros, Carmen Teresa Márquez, explicó que han llevado documentos a las instituciones correspondientes, y han intentado dialogar con las autoridades educativas, pero sin obtener respuesta. Insistió en que el salario de un docente de primaria varía entre 300 y 600 bolívares al mes, y remarcó que los bonos no resuelven el problema, porque no son tomados en cuenta para prestaciones, aguinaldos y vacaciones.
«El 10 de junio se paraliza la educación pública venezolana», subrayó el presidente de la Apucv, José Gregorio Afonso. «La demanda sigue siendo la misma: la salarización de nuestras remuneraciones, el pago sin discriminación del bono de responsabilidad profesional y el inicio de las discusiones de los contratos colectivos en todos los gremios docentes».
Afonso instó a las y los docentes a dar un mensaje al país «de forma clara y contundente» con el paro general.





