El secretario general de la Federación de Trabajadores y Trabajadoras Petroleros, José Bodas, anunció la convocatoria de una movilización nacional pautada para el primero de octubre. El propósito principal de esta marcha es exigir la reanudación de la discusión de las convenciones colectivas del sector, señalando que actualmente existen cuatro acuerdos laborales vencidos y presuntamente desconocidos por las autoridades correspondientes.
La acción de protesta busca congregar a todos los empleados de la industria para demandar un aumento general de sueldos y pensiones que se nivele con el costo de la canasta básica familiar, una petición que extienden tanto al sector de hidrocarburos como al ámbito nacional.
Durante su declaración, el representante sindical subrayó la disparidad existente entre los niveles de producción petrolera y los ingresos actuales de la clase obrera. Según las cifras aportadas, la producción nacional supera en la actualidad un millón doscientos mil barriles diarios, de los cuales setecientos mil son extraídos directamente de la Faja Petrolífera del Orinoco.
A pesar de este volumen operativo, sostenido por el personal que labora en gabarras, taladros, refinerías, remolcadores y muelles, los trabajadores perciben un salario de treinta dólares mensuales, una cantidad que la dirigencia sindical califica como inaceptable.
El pliego de reclamos de la federación también abarca de manera prioritaria la situación de los jubilados de la industria, un grupo que, según el vocero, ha enfrentado represión al intentar exigir sus derechos. Se exige una auditoría completa de los bienes y los intereses correspondientes al fondo de ahorro.
Asimismo, se denunciaron prácticas internas catalogadas de meritocráticas que dividen a los extrabajadores y les impiden el acceso equitativo a sus recursos financieros. Adicionalmente, se solicita la restitución del derecho a adquirir viviendas, destacando que el personal en situación de retiro culmina sus años de servicio sin haber tenido acceso a créditos habitacionales.
En materia de bienestar social, el dirigente instó a la mejora inmediata del sistema de salud de la industria, conocido como Sicoprosa. La exigencia se centra en la dotación urgente de medicamentos y reactivos para las clínicas y hospitales de Petróleos de Venezuela, reconociendo simultáneamente el esfuerzo de los médicos y enfermeros que operan frente a la falta de recursos. Como propuesta económica general, el movimiento sindical plantea que las divisas que ingresan al país se orienten a garantizar un sistema de salud y educación público, gratuito y de calidad para todos los ciudadanos.
Por último, el balance sindical expuso diversas irregularidades laborales relacionadas con despidos y procesos judiciales en curso. Se denunció el desacato corporativo ante las órdenes de reenganche y pago de salarios caídos que amparan a más de mil trescientos empleados de la industria petrolera y empresas mixtas.
A su vez, se exigió la reincorporación efectiva a sus puestos de trabajo para aquellos empleados que ya fueron excarcelados y se abogó por la libertad plena de los trabajadores que aún continúan detenidos. Al finalizar la exposición de los reclamos, los medios presentes consultaron sobre las expectativas del gremio frente a la posible reanudación de las mesas de diálogo tripartitas.





