Centrales sindicales, asociaciones, organizaciones de base, trabajadores activos y jubilados y también pensionados se congregaron en Plaza Venezuela para marchar hasta la Defensoría del Pueblo, en Plaza Morelos. Una concentración del oficialismo impidió que llegaran hasta su meta, pero igual entregaron un documento

La convocatoria era para las 9 de la mañana de este jueves 11 de agosto. Una hora después, en Plaza Venezuela había varios grupos de trabajadores. Cada uno se las ingenió para que su descontento fuera evidente: o con pancartas con una huella digital y el mensaje “esta sería tu firma de haber tenido un maestro”; o con consignas como la que ya se ha vuelto clásica en el año 2022: “Onapre, ladrona, me robaste sin pistola”.

Si algo demostró esta marcha es que el descontento es capaz de unir agua y aceite. Las políticas laborales del mandatario Nicolás Maduro han logrado que se encuentren centrales sindicales como la CUTV (vinculada con el Partido Comunista) con el frente de jubilados y pensionados, los gremios de la salud (relacionados con Acción Democrática y Primero Justicia), las organizaciones de maestros y de profesores universitarios. Las dos exigencias inmediatas: derogar el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto y el pago completo del bono vacacional.

Wilson Rangel cuenta que lo jubilaron en 2017 con 1.100 bolívares pese a ser profesional con posgrado. “Solamente en la funeraria, que es lo que uno tiene que pagar, se van 20 dólares. No incluyo las medicinas; yo padezco de tensión alta”, relata. “Todo esto hace un cúmulo de cosas que un gobierno que se dice obrerista debe tomar en cuenta”.

-¿Qué exige?

-El reconocimiento de la convención colectiva tal cual se firmó.

-¿Qué implica?

-El pago del bono vacacional completo. El gobierno dijo que a quienes nos liquidaron después de 2018 nos tocaban 2 mil dólares. Y uno se hizo una falsa ilusión. Es triste. Uno no merece vivir así. Fíjate, ahora hay unos juegos militares, y no hay real para esto. Yo no critico. Pero causa dolor.

-¿Qué iba a hacer con el bono vacacional?

-Tengo un nieto de condición autista que necesita un electroencefalograma y una resonancia. El seguro no los cubre.

Cuando Rangel daba detalles sobre su situación, gritos airados hicieron público el rechazo de un grupo de trabajadores a dirigentes de Voluntad Popular.

“Esta marcha es por los derechos”, aseveró Luis Cano, coordinador del frente de jubilados y pensionados.

Los adultos mayores prácticamente no pueden usar el Metro de Caracas porque las escaleras no funcionan; tampoco pueden usar el transporte público “porque el pasaje cuesta dos y tres bolívares y nosotros recibimos una pensión de hambre”.

-¿Qué le están exigiendo al defensor?

-Que interceda, porque él es el defensor de todos los venezolanos: de los trabajadores, de los viejitos, de los jubilados.

La marcha salió de Plaza Venezuela y avanzó, con unas 3 mil personas, por el bulevar Amador Bendayán. En la vanguardia de la manifestación se encontraba, junto con otros trabajadores, Daniel Hernández, directivo del sindicato de hospitales y clínicas de Caracas. Hernández se destacaba entre todos porque cojea y utiliza un bastón. “Estamos marchando por esa bendita Onapre”, sentenció, “y porque esos bandidos sindicalistas, afectos al gobierno, nos eliminaron de un plumazo 1.100 bolívares por concepto de bono de uniformes y zapatos”.

Además, recordó, con el instructivo de la Onapre “nos eliminaron el contracto colectivo, y todos estamos ganando por igual”.

Emilio Lozada, presidente de la federación de jubilados y pensionados, indicó que marcharon para apoyar a todos los trabajadores del país: “A todos los compañeros que, de una forma u otra, les golpearon su estómago”. Reiteró que siguen peleando para que la pensión sea igual al costo de la canasta básica. “No puede ser que nos paguen 130 bolívares”.

Una cuadra antes de la Defensoría, donde debía terminar la marcha de los trabajadores, funcionarios de la PNB advirtieron que en la Plaza Morelos había una concentración del oficialismo. El jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahum Fernández, y el dirigente gremial Pablo Zambrano dialogaron para evitar enfrentamientos.

Una funcionaria de la Defensoría fue hasta la manifestación para recibir el documento.