La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que en los primeros cinco días del mes de mayo se han reportado dos nuevos fallecimientos de privados de libertad bajo custodia del Estado.
Mediante sus redes sociales, la organización no gubernamental detalló que los fallecidos respondían a los nombres de José Espinales, de 23 años, y Francisco Segundo Ojeda. El primero de estos estaba recluido en la Comunidad Penitenciaria Fénix, en Lara; mientras que el segundo permanecía detenido en el Centro de Reclusión Penitenciario Judicial 26 de Julio en Guárico.
De acuerdo a la ONG, Espinales habría muerto por una enfermedad respiratoria que lo mantuvo hospitalizado durante más de cinco meses. Aseguró que las condiciones de hospitalización “vulneraron su dignidad” por permanecer esposado en la cama clínica.
“José Espinales era oriundo del estado Yaracuy y murió lejos de su lugar de origen, lo que no solo refleja el desarraigo que enfrentan los privados de libertad trasladados, sino también el peso que recae sobre sus familias en medio de esta crisis”, mencionó.
A su vez, Francisco Segundo Ojeda también falleció por complicaciones de salud. El recluso no recibió atención médica oportuna en su centro de detención.
“Las muertes por motivos de salud dejan de ser excepcionales y pasan a formar parte de la realidad carcelaria venezolana, donde no existen garantías mínimas para la atención médica ni respuestas institucionales frente a estos hechos”, sentenció el OVP.





