Durante las horas del mediodía de este lunes 4 de mayo, familiares de presos políticos protestaron frente a la sede de la Defensoría del Pueblo para denunciar las «torturas continuadas» que, aseguran, sufren los privados de libertad en distintos centros de reclusión.
Massiel Cordones, madre del teniente José Ángel Barreno Cordones, de la causa Gedeón y detenido en El Rodeo I, condenó que actualmente los privados de libertad en el referido centro penitenciario sean sometidos a un régimen estricto de encarcelamiento en el que, ni siquiera, pueden conversar con sus compañeros de celdas porque son castigados.
«La situación actual es que no pueden decir nada ni comunicarse con los otros presos políticos. La situación actual es que si van al patio tienen prohibido conversar, hacerse seña o darnos una información que siempre nos mandaban mensajes con aquellos que no reciben visita. La situación actual es que ahí todavía hay extranjeros y no tienen visita de sus familiares», dijo.


Ante esto, los familiares exigen que la nueva Defensora del Pueblo Eglee González Lobato intervenga ante lo que sucede con los privados de libertad y visite los recintos penitenciarios los cuales califican como «centros de torturas».
«Es de urgencia que la violación a los derechos humanos paren en Venezuela, aún continúan las torturas dentro de los centros de reclusión donde se encuentran presos políticos, aún los familiares estamos esperando respuesta y necesitamos que la Defensora del Pueblo nos ayude, necesitamos que ella nos ayude, que intervenga y que entre a los centros», añadió por su parte Hiowanka Ávila, hermana del preso político Henryberth Rivas.
Precisaron que los detenidos son reprimidos con gases pimienta y lacrimógenos por exigir derechos humanos.


En este sentido, exhortaron a la Defensora del Pueblo que permitan el ingreso de la Cruz Roja Internacional para que verifique las condiciones «inhumanas» a las que son sometidos los reclusos.
«Yo quiero apostar a esta nueva gente que está llegando aquí y que nos de una respuesta positiva, porque leyes tenemos en Venezuela, lamentablemente son letra muerta», sostuvo Cordones.
«El simple hecho de que no permitan un abrazo, el simple hecho de que no permitan una llamada, el hecho de que no podemos hablar, no podemos conversar, no podemos voltear, eso es maltrato, eso es trato cruel. Que ellos lo vean de otra manera, pues ellos lo normalizaron. Nosotros no. Nosotros no estamos acostumbrados a ese trato», sentenció.







