Familiares de dos personas fallecidas denunciaron ante el Ministerio Público irregularidades en el trato a los pacientes

Este miércoles en Vladimir a la Carta estuvieron la periodista Betilmar Rondón y Jesús Durán, quienes denunciaron ante el Ministerio Público cobros indebidos y mala praxis médica en el Hospital “Jesús Maria Casal Ramos” de Portuguesa, sin embargo aseguran no haber recibido ningún tipo de respuesta hasta el momento.

Yolanda Rondón, madre de la denunciante, falleció luego de permanecer más de 5 días hospitalizada en la sala COVID-19, “yo estoy 100% convencida que a mi mamá la mataron en el hospital centinela de Portuguesa porque no supieron tratarla. Exijo justicia, reconozco el trabajo del Ministerio Público, pero necesitamos respuestas.”

Asimismo aseguró, “mi madre no recibió las atenciones adecuadas, porque no pagué 60 dólares diarios solicitados por la enfermera encargada de cuidarla. Desde el 10 al 14 de septiembre no le pusieron el antibiótico que yo llevaba. El 14 de septiembre mi mama entró en estado de emergencia”.

Por su parte Jesus Durán, hijo de Íngrid Navarro, quien luego de estar recluida por más de 30 días en la sala de COVID-19 donde, finalmente, falleció, expresó, “estuvimos casi 33 días en el Hospital Centinela de Portuguesa, apenas llegamos nos dijeron que teníamos que tener dinero para tener un pase cordial. Ahí hay una banda delictiva que cobra 60 dólares diarios por cuidar a los pacientes”.

“Luego de pagar tantos días de vacuna decidimos no seguir pagando la cuota, no habían tantos pacientes como decían. Desde ese día la descuidaron, le aplicaron medicamentos que en días acabaron con la vida de mi mamá”, agregó.

“Nos dieron una orden médica en el hospital centinela de Portuguesa para comprar unos medicamentos, mi mamá era alérgico a uno de ellos, se lo hicimos saber pero supimos que ya se lo venían aplicando”, señaló.

También explicó que, diariamente el personal médico solicita medicamentos distintos, y los anteriormente entregados, no son devueltos a los familiares. “A mi mamá le cambiaban los medicamentos en cada momento, yo pedí que me los regresaran para cambiarlo por el que indicaban y Miriam López, epidemióloga me dijo que eso lo entregan cuando el paciente muere”

“Cada vez que le decíamos al personal que no teníamos dinero para pagar la vacuna diaria, mi mamá de pronto se ponía grave, pagábamos y ya le daban oxígeno. Mi mamá no falleció, a mi mamá la mataron en el hospital centinela de Portuguesa inyectándole clindamicina, medicamento al que era alérgica,” expresó Durán.

“No debemos callar, hay que exponer la corrupción como lo que viví en el hospital centinela de Portuguesa. “