“El desmontaje progresivo del sistema de controles en el ámbito económico favoreció la disminución de la inflación y cierta recuperación de los ingresos”, así lo refleja este jueves 7 de mayo la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2025 en el que reveló que la pobreza en el país reportó una disminución en comparación con el año 2024.
Anitza Freites, directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), detalló que el porcentaje de pobreza en el país en el año 2025 se situó en el 68.5 %, mientras que el nivel de pobreza extrema se ubicó en 31.7%. Ambos con una disminución de más de 4,5 puntos porcentuales.
Pese a esto, la experta alertó que en 1 de cada 3 hogares venezolanos no existen ingresos suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias, los que expone al círculo familiar a cierta vulnerabilidad.
“Todavía en 1 de cada 3 hogares los ingresos no son suficientes para la satisfacción de las necesidades alimentarias”, dijo Freitez.


Con respecto al índice de Pobreza Multidimensional (IPM), la Encovi muestra que esta área también experimenta una leve tendencia a la baja ubicándose en 55% con respecto al 57% del año 2024.
“Los servicios, vivienda y educación son los componentes que elevan la participación en la pobreza total. Los ingresos es la dimensión que tiene el peso más alto, al igual que el empleo», refleja el estudio.
Cabe destacar que este estudio cubrió 22 de los 24 estados de Venezuela. Las entidades exceptuadas fueron Amazonas y Delta Amacuro por razones de logística. El muestreo incluyó a 11.352 hogares venezolanos.
Bonos recibidos
La Encovi también abordó la recepción de bonos entregados por el Gobierno nacional en cada hogar venezolano. De acuerdo a los encuestados, el valor promedio de los bonos recibidos disminuyó al equivalente a 24,3 dólares en 2025 frente a los $25 reportados en 2024. En el año 2023 fue de $11 y en el 2022 de 5,5 dólares.
La periodicidad de los bonos se mantiene. 81,4 de los encuestados reciben bonos de manera mensual o quincenal, lo que demuestra la congruencia con la «salarización» de los bonos aplicado por el Ejecutivo nacional.







