El año pasado se registraron 88 suicidios de jóvenes. Carlos Trapani, coordinador de Cecodap, pide a las familias estar atentas

Una muchacha se ahorcó porque no la dejaron ir a una fiesta. Ahorcarse era lo más fácil, y lo que podría ser un motivo fútil para un adulto, no lo fue para ella. Los 88 suicidios de adolescentes -64 por ahorcamiento- registrados por los Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap) y el Observatorio Venezolano de Violencia en 2019 son razón suficiente para preocuparse. La cuarentena no parece ser un buen remedio para la tristeza. Todo lo contrario.

Carlos Trapani, coordinador de Cecodap, enfatiza que en cuarentena las familias tienen estrés y angustia, más el agobio de la crisis económica y la incertidumbre de cuando y cómo se regresará a las actividades. Se preguntó qué servicios de salud mental están disponibles para escucharlos.

La cuarentena, que ya va camino a los dos meses, encuentra a las familias heridas. El año pasado ocurrieron los mega apagones, hace tres años se desarrollaron las protestas antigubernamentales.

Trapani pide a la familia estar atenta a comportamiento atípico por parte de los adolescentes, como miedo, llanto, agresión. Hay que buscar las causas, no subestimar ninguna expresión. Pero el adulto, sentencia, no puede dar lo que no tiene; no puede dar calma ni sosiego si no los tiene.

En el informe sobre muertes violentas presentado este martes Cecodap y el Observatorio se contabilizaron 1.120 muertes violentas: homicidios (425), resistencia a la autoridad (68), suicidio (88 casos) y muerte en averiguación (539).

La pandemia y aislamiento van a generar una modificación en estos datos, acota Trapani, porque hay restricciones de movilidad, falta de combustible, situaciones que hacen que las personas no estén en la calle.

De acuerdo con el informe el homicidio, el suicidio y la resistencia a la autoridad tienen rostro adolescente, mientras la mayoría de las muertes en averiguación son de niños.

El problema, razona, es que la violencia se alimenta de la impunidad. Hay una crisis preexistente, un deterioro social, institucional y económico que es caldo de cultivo para que la violencia cobre fuerza.

En la “resistencia a la autoridad” el cuerpo de seguridad más involucrado es la FAES, y esto coincide con los señalamientos hechos por Michelle Bachelet.

El servicio de atención psicológica de Cecodap sigue activo. Más información: 04242842359.