Tuberculosis y desnutrición son las principales causas de muerte en estos espacios con capacidad para 7.400 personas que albergan, hacinadas, a más de 24 mil. El informe de Una Ventana a la Libertad desvela esta realidad

La organización Una Ventana a la Libertad, dirigida por Carlos Nieto Palma, presentó este jueves 25 de febrero su informe anual sobre la situación de los calabozos policiales (centros de detención policial o CDP) durante el año 2020.

“Este informe ha evidenciado que la lucha por el descongestionamiento de los CDP, es la lucha por el derecho a la vida, a la salud, a la integridad física, psíquica y moral, de las detenidas y los detenidos en los Centros de Detención Preventiva; los cuales deben volver a ser instancia de tránsito de 48 horas de detención”, concluye. Estas son cinco claves del documento:

1)Hacinamiento: “El número de CDP con problemas de hacinamiento aumentó de 207 a 221 para el final del año, llegando a 80,95% de los 273 calabozos cubiertos por el monitoreo a lo largo y ancho del país. Así, cualquiera enfermedad se propaga fácilmente aumentando también el número de detenidos/as que murieron debido a esta realidad. Para el final de año había 22.469 hombres (92,78%) y 1.749 (7,22%) mujeres detenidas, para un total de 24.218 detenidas/os, cuando el cupo total disponible en los CDP era de sólo 7.457”.

2)Falta de servicios: “Las condiciones sanitarias dejan mucho que desear; en 257 (94,14%) es decir, en casi todos los CDP, el agua potable la llevan las familias en sus visitas, suspendidas desde marzo del año 2020. No es de extrañar que 45 CDP (16,48%) afirmen acumular los desechos en el primer semestre, en las afueras o dentro de las celdas. Al especificar las heces fecales y la basura, el número de calabozos aumentó a 140, es decir, el 51,28% durante el segundo semestre”.

3) Muertes: “La principal causa de muerte en el año 2020 fueron las enfermedades, con un total de 143 muertes o sea un 68,75% del total de 208 muertos. Además, 15 detenidos murieron en riñas, 5 en motines y 3 por otras causas. Las 5 enfermedades que causaron el 87% de las muertes en los CDP fueron la tuberculosis (86=60,14%); desnutrición (13=9,09%); problemas respiratorios (12=8,39%), problemas cardíacos (8=5,59%) y tuberculosis y desnutrición juntas (5=3,50) casos. Los datos nos hablan de que en realidad hubo 91 casos de tuberculosis al sumar los 5 que también presentaron desnutrición. Estas son en realidad las dos causas principales de muerte, por ende, el verdadero problema de salud en los calabozos. Esa es la verdadera pandemia en los CDP si vemos que sólo fueron registrados 2 muertes por Covid-19”.

4) Enfermedades. “En 185 Centros de Detención Preventiva (67,77%), se presentaban cuadros de desnutrición, escabiosis, gripes, tuberculosis y enfermedades respiratorias, en ese orden. La desnutrición acompaña a muchos de los enfermos de las otras patologías, de acuerdo a la opinión de algunos 9 familiares y funcionarios. Para el final del año las 5 primeras enfermedades fueron escabiosis o sarna 2.670 (46,43%) detenidos, desnutrición 1.354 (23,54%), gripe 825 (14,35%), tuberculosis 596 (10,36%) y Covid-19, 317 (5,51%)”.

5) Ausencia del debido proceso. “Si bien en 154 calabozos se informó de jornadas de traslado a cárceles, sólo 487 (2,01%) reclusos del total de hacinados en los calabozos fueron trasladados. En 76 CDP hubo detenidos excarcelados, estos sólo fueron 619, es decir un 2,56% del total de detenidos y detenidas hacinados. Y, en cuanto al debido proceso, en 209 (76,56%) se realizaron jornadas de agilización de causas. Esperemos que den resultados positivos en 2021.