Desde tempranas horas de la mañana de este viernes 11 de septiembre los familiares de los presos políticos se concentraron en la Plaza Oleary, en El Silencio, para iniciar una movilización hasta el Palacio de Miraflores. Su objetivo, exigir a la mandataria Delcy Rodríguez que acelere el proceso de liberación de los detenidos que aún registra el Gobierno.




Con pancartas, fotos, pitos y consignas, los familiares clamaron a Rodríguez que otorgue libertad plena a los detenidos. La movilización tuvo una parada en las escaleras de El Calvario. En el lugar gritaron diversas consignas por varios minutos.




«Delcy, libera, la familia los espera»; «Si vas a dialogar, empieza por liberar»; «Ni uno, ni dos, que sean todos»; «Que haya respuestas»; fueron algunas de las consignas gritadas por familiares.




Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) instalaron diversos piquetes policiales para impedir la movilización. A la altura del liceo Fermín Toro, los funcionarios policiales recibieron una comisión de los familiares liderada por Hiowanka Ávila, Andreína Baduel y Sairam Rivas.




Minutos más tarde, estas denunciaron que el trato recibido por los delegados de Miraflores para recibir la comunicación fue «indignante» y como una muestra de revictimización para las familias puesto que la interacción se efectuó únicamente por unos breves minutos a través de un cristal, sin la cortesía ni la disposición esperada por los presentes.









