Para flexibilizar la cuarentena hay que tener claro si los sistemas de vigilancia epidemiológica están en capacidad de detectar los casos y si el sistema de salud puede garantizarles la atención debida, señala Enrique López-Loyo

Cuando crece el número de casos y de muertes de la COVID-19 las autoridades venezolanas anuncian la flexibilización de la cuarentena con base en el esquema 5×10 (cinco días de trabajo y 10 de confinamiento).

Este cambio ocurre en un momento en que el personal de salud -según lo han denunciado gremios y voceros- no tiene equipos de protección personal y se desconoce cuántos se han enfermado.

Estos son cinco datos de la flexibilización de la cuarentena en Venezuela.

1)Se flexibiliza cuando hay más casos y más fallecimientos. Hasta el lunes en la noche se contabilizaron 1.662 casos y 17 muertes, según cifras oficiales. “Nuestro mayor temor” es que se flexibiliza en el momento en que sube la cantidad de casos de la COVID-19, explica Jaime Lorenzo, director de Médicos Unidos de Venezuela.

En Venezuela guardaron a la gente en la casa porque no había algo mejor que hacer, y ahora, cuando la población está asfixiada en su casa, nos sacan a la calle con el virus en su peor momento, señala el empresario Jorge Roig, expresidente de Fedecámaras.

2)Los médicos no tienen equipos de protección personal en cantidad suficiente. En 80% de los hospitales la dotación con equipos de protección personal es irregular, calcula Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital.

Hay un equipo especial, que incluye protector ocular, tapabocas y guantes, que falta en 80% de los centros asistenciales, subraya Lorenzo.

3) No se sabe si se cumplen dos premisas. Para flexibilizar la cuarentena hay que tener claro si los sistemas de vigilancia epidemiológica están en capacidad de detectar los casos, señala Enrique López-Loyo, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina. También es perentorio saber si los sistemas sanitarios tienen cómo hacer frente al aumento en el número de casos, recalca López-Loyo.

4)Se desconoce cuántos trabajadores de la salud están contagiados. Por la vocería oficial se sabe que hay trabajadores de salud cubanos infectados con el coronavirus, pero se desconoce cuántos y en qué condiciones están. Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital, señala que todo el personal de salud debe ser sometido a pruebas para el diagnóstico de la COVID-19.

5)Si aumentan los casos, aumenta el riesgo de más fallecimientos. La mortalidad por la COVID-19 ocurre muchos días después del inicio de los síntomas, recuerda el infectólogo Manuel Figuera. La persona que se enferma usualmente avanza hacia un estado crítico entre el día 10 y el 14, y el fallecimiento puede suceder cuatro o cinco semanas después de presentar síntomas.