La carta la envió con motivo de su reciente entrevista con Juán Carlos López, jefe de las oficinas de CNN en Washington

El líder de Prociudadanos envió una carta al asistente especial del presidente Biden y director para América Latina de la Casa Blanca.

En este sentido se refirió a una historia que según escribe se la hizo ver con claridad en Washington, uno de los hombres a su entender más respetado, por Demócratas y Republicanos, Juan Cruz ( ex agente de la CIA, y ex consejero de Trump para la región de América Latina)

“En marzo de 1988 Elliot Abrams (al que conocí en 2019) entonces secretario de Estado adjunto para asuntos interamericanos de EEUU, le preguntó al enviado del presidente Felipe González, Juan Antonio Yáñez, si España estaría dispuesta a recibir a Manuel Noriega, el dictador panameño”, escribió.

Relata que esto era parte de un acuerdo que se adelantaba con Noriega. Acusado de narcotrafico iría a España.

Aseveró que para aquel entonces, Ronald Regan no buscaría apresarlo: “Noriega insistía en negociar una salida a la crisis, pero no estaba dispuesto a entregar su cabeza como condición. Usted tiene lleno su escritorio sobre propuestas de este tipo sobre Nicolas Maduro”, prosiguió García.

En un trato todo el mundo cede algo y gana algo.

Tras reconocer que Panamá sufría “un estrangulamiento económico que afecta a todas las capas sociales”, el portavoz militar de aquella época manifestaba que, como consecuencia, tal vez la oposición cedería la luz “para una negociación cuyo primer punto en la agenda no fuera la dimisión del general Manuel Antonio Noriega”.

“Mientras el régimen del PRD propuso, por su parte, “resolver el problema entre panameños por medio de un diálogo sin condiciones de ninguna clase”. La oposición, sin embargo, mantenía la salida de Noriega como premisa imprescindible de cualquier proceso negociador”.

En aquella ocasión, destaca en su carta que “los dirigentes de la oposición contaban con la caída inevitable de Noriega cuando el descontento popular aumentara como resultado de la falta de recursos económicos en el país”.

“El Gobierno estudiaba, en concertación con los dirigentes de los sindicatos, medidas para afrontar la imposibilidad de pagar los salarios, pero no se vislumbraban vías de obtener dinero hasta que Estados Unidos no levantara las sanciones de los fondos panameños”.

Ante esta realidad, Leocenis García compara la situación de aquella Panamá con la la de Venezuela en 2021.

“Venezuela no tiene hoy ejército para combatir ni defender nada. Usted mejor que yo sabe que si los millones de dólares para shopping y cruising politico que se entregaron a un sector de oposición se le hubiera entregado a cualquier ejercito privado como Blackwater, con 5.000 soldados, ya no hubiese régimen en Venezuela”, reiteró García.

Destacó sin embargo, que no quiere ni desea que esta carta se interprete como un ataque a esos opositores, con los cuales comparte la misma meta.

“Pero alguien en Washington prefiere sancionar que invadir a pesar de los vergonzosos ruegos de algunos opositores. A mí, honestamente, no me gustan ninguna de las dos opciones. Pero entiendo que a la gente hay que apretarla para negociar”.

En este entorno etonces es enfático y destaca “Prefiero las sanciones individuales a jerarcas del régimen. No estoy de acuerdo con la sanciones al país”.

Advierte ante esta diatriba que a Maduro debe dársele la posibilidad de tener un interlocutor: “Hace un año Maduro envío un mensaje a Washington proponiendo su interlocutor. Eso quedó en un limbo. Soy testigo de excepción de la historia”.

Continúa García: “A Maduro hay que darle la posibilidad de negociar su rendición. En enero de 1988, Ronald Regan y el Departamento de Estado le dieron la posibilidad al general Manuel Noriega, de negociar con Estados Unidos su retirada de la posición de poder que ocupaba a cambio de algunas contrapartidas”

“Si Maduro va a terminar como Noriega, entonces que la historia se escriba diciendo que EEUU le dio la oportunidad de tener un representante y darle una salida. Cómo usted sabe al igual que en la Panamá de los 80 la oposición no es más que un chiste que se explica solo”.

En la carta agrega que “para la transición se necesitan dos negociaciones personales, y con presión: Diosdado Cabello y Nicolas Maduro”.

“Todo ello abrirá la puerta a una transición pacífica con condiciones. Todo lo demás es un show para Twitter e Instagram”, finalizó.