La funcionaria pidió a las autoridades permitir al resto de los militares detenidos, junto a Acosta Arévalo, recibir visitas de sus familiares y abogados

La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, expresó este lunes primero de julio su profunda preocupación por la muerte, estando bajo custodia de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Digecim), del capitán Rafael Acosta Arévalo.

A través de un comunicado publicado, Bachelet exhortó a las autoridades venezolanas a llevar a cabo una investigación rápida exhaustiva, eficaz, independiente e imparcial del hecho.

“También llamo a las autoridades venezolanas para que permitan a los otros seis militares y ex oficiales de seguridad detenidos junto al capitán Acosta Arévalo recibir visitas de sus abogados y familiares, que se aseguren que sean tratados con humanidad y dignidad, y que eviten que sufran torturas y otras formas de maltrato”, afirmó Bachelet.

El capitán Rafael Acosta Arévalo fue detenido el 21 de junio por personal que no estaba plenamente identificado pero sí fuertemente armado, y su paradero fue desconocido durante siete días.

El 28 de junio, el militar fue llevado ante un tribunal militar por miembros de la Digecim junto a otros cuatro efectivos castrenses y dos exfuncionarios de seguridad acusados de confabularse para asesinar al presidente, Nicolás Maduro Moros.

Según su abogado, el capitán Acosta Arévalo fue presentado ante el juez en silla de ruedas, fue incapaz de hablar y mostraba claros signos de haber sido torturado.