Una de las grandes conclusiones del foro Tierras raras y su impacto socioeconómico y económico en Venezuela, organizado por Funvive y realizado este jueves en el Centro Cultural Chacao, es que el país necesita una ley específica para el sector y la instalación de una mesa técnica. Otra premisa: se requieren estudios para saber qué cantidad de tierras raras hay en Venezuela, así como la tecnología para su manejo con el mejor impacto en el ambiente y en las poblaciones (por su localización en el sur del país).
Ni tierras, ni raras. Como lo aclara el Colegio de Geólogos de España, no son tierras, sino elementos químicos; y no son raros, porque algunos de ellos se encuentran abundantemente en el planeta. Se trata de 17 elementos químicos: lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometeo, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio, escandio e itrio.
En Venezuela «ya hay una ley orgánica de minas» y para tierras raras «se necesita una ley especial», precisó el presidente de Funvive, Manuel Díaz. Esa norma debe incluir todo el proceso, desde la exploración hasta la comercialización, «crear un marco especial de gobernanza, un marco sancionatorio que incluya la parte penal y ampliar la parte de tributación». También, los mecanismos claros y expeditos para la comercialización, apuntó Díaz.
Según informó, hay evidencias geológicas de tierras raras en Bolívar y Amazonas, aunque no se dispone de reservas cuantificadas.


Las tierras raras van a ser en el futuro lo que es hoy el petróleo, aseveró el embajador Julio César Pineda. Pueden usarse para la guerra y la paz, subrayó. Pineda remarcó que Venezuela tiene, por ejemplo, 40 mil toneladas de uranio en estados como Cojedes y Táchira.
En Venezuela "tenemos 40 mil toneladas de uranio", informó este #16Abr el embajador Julio César Pineda durante el foro sobre tierras raras organizado por @FunviveOficial y realizado en @CculturalChacao https://t.co/FLKyyqadwV pic.twitter.com/o4HPXPZ2uD
— contrapunto.com (@contrapuntovzla) April 16, 2026
El analista internacional propuso crear un comité para Venezuela de tierras raras, igual que los países que tienen litio están constituyendo una pequeña «OPEP» de este mineral. Pineda, con referencias a la mitología griega, comentó que el país necesita encontrar el hilo de Ariadna que permita superar el laberinto del desarrollo con respeto por el ambiente.


El profesor Antonio De Lisio, uno de los asistentes, insistió en que se debe cuantificar y darle su verdadero valor a lo que está en la superficie: la riqueza verde. De Lisio lamentó que el país siga con el «síndrome del topo», que únicamente visibiliza lo que hay debajo de la tierra.






