Hace más de 50 años se hicieron pozos para que el parque no le quitara agua a Caracas, y ahora por la falta de agua en la ciudaad capital le quitan agua al parque, lamentó la dirigente sindical Marlene Sifontes

El llenado de súper cisternas en el Parque del Este está afectando este espacio recreativo, alertaron los trabajadores del Instituto Nacional de Parques (Inparques).

Hace dos años el pozo que estaba activo y en pleno funcionamiento pasó a manos de Hidrocapital y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), explica Marlene Sifontes, secretaria de organización del sindicato de trabajadores de Inparques (Sunep-Inparques). Eso, afirma, ha dificultado la situación del parque, porque carece de sistemas de riego y el agua debe ser transportada con cisternas hacia algunos sectores.

Sifontes detalla que el año pasado los obreros, con todos los remiendos del caso, pusieron a funcionar dos pozos más.

La llegada de las súper cisternas ha supuesto, para el parque, un agravamiento de la crisis. Cada una de ellas carga 30 mil litros “y hemos visto 45 gandolas que se llenan en un solo día”.

El pasado 5 de junio altos funcionarios públicos anunciaron la activación de varios pozos; uno de ellos, acota Sifontes, les preocupa especialmente, porque está en la parte alta de una terraza y temen que no aguante el peso.

Si el Parque del Este tiene un problema de agua, se pregunta la dirigente sindical, por qué sacrificar su grama y su colección botánica. Hace más de 50 años se hicieron pozos para que el parque no le quitara agua a Caracas, y ahora por la falta de agua en la ciudad capital le quitan agua al parque, lamentó. Los pozos profundos, remarcó, se pueden abrir en otros puntos de Caracas.