El coordinador municipal de Voluntad Popular aseguró que el problema son las bombas dañadas y no los embalses

“Hidrolago nos tiene viviendo en Maracaibo como los camellos”, afirmó el coordinador municipal de Voluntad Popular, Eduardo Vale, quien se pronunció sobre la crisis hídrica que se vive en la capital zuliana y que se ha agudizado en los últimos días.

Vale aseguró que en medio de la propagación del coronavirus, las familias de Maracaibo no tienen como cumplir con las medidas de prevención de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por falta de agua. “Es inhumano que, en medio de esta pandemia, los ciudadanos no tengan agua para lavarse las manos, asear sus casas y lavar su ropa. En Maracaibo y en el Zulia no hay un gobierno que vele por el bienestar de la gente, sino un régimen indolente que no responde a las necesidades básicas de los habitantes”, afirmó.

El dirigente de la tolda naranja denunció que en sectores como San Miguel, La Victoria, San Jacinto, Los Haticos, Cerros de Marín tienen más de tres semanas sin recibir agua, mientras que en sectores como San Sebastian, Los Mangos, San Bartolo tienen más de dos años sin recibir agua por tubería.

“¿Por qué si el embalse de Tulé está a su capacidad máxima no hay agua en Maracaibo? Los señores de Hidrolago deberían darle una explicación a la gente, aunque sabemos que no van a reconocer que las bombas están dañadas por falta de inversión y los ciudadanos son los que terminan siempre pagando las consecuencias de la corrupción”, señaló.

En su pronunciamiento, Vale también aseveró que ha recibido denuncias de diferentes vecinos de Maracaibo sobre el alto costo en el que venden el agua los camiones cisternas. “En 30, 40 y 50 dólares venden 12 mil litros, de dónde va a sacar una familia esa cantidad de dinero varias veces al mes para pagar este monto exorbitante para poder tener un poco de agua para unos días”, dijo.

El dirigente de Voluntad Popular señaló que no solo existe corrupción por parte de los camiones cisternas, sino que ahora los conductores de estos dicen que están supuestamente siendo extorsionados por funcionarios militares y policiales. “Los de los camiones dicen que ahora les exigen un salvoconducto y cuando les entregan ese papel los obligan a regalarle dos camiones de agua a funcionarios policiales o militares. Definitivamente la corrupción ya no sabemos si es de los funcionarios o de los camiones”, enfatizó.