El jefe de Estado norteamericano sostiene que los estados podrían recuperar su actividad normal para mediados de junio

La Casa Blanca, publicó este jueves 17 de abril, las directrices para restaurar la actividad normal, en comercios y servicios, pero solo para lugares donde se estén realizando pruebas de diagnóstico de manera masiva y donde se aprecie una reducción en los contagios de la COVID-19.

El jefe de Estado, Donald Trump, dijo que “ahora que hemos pasado el pico, empezamos la vida de nuevo. Podemos empezar el siguiente frente en nuestra guerra que se llama ‘Abrir Estados Unidos de nuevo’. Estados Unidos quiere estar abierto y los estadounidenses quieren estar abiertos. El cierre no es una solución sostenible a largo plazo. Queremos tener otra vez una economía que funcione, muy, muy rápido”.

Aunque el documento no establece fechas específicas, sí enumera los criterios para que las autoridades locales los tengan en cuenta al tomar sus decisiones. Éstos deben cumplirse durante 14 días antes de iniciar el proceso, y son: una trayectoria descendente en las enfermedades con síntomas parecidos a la gripe y a la COVID-19; trayectoria descendente en número de casos documentados y en pruebas de diagnóstico positivas como porcentaje de las totales realizadas; capacidad de tratar a todos los pacientes sin cuidados intensivos en los hospitales y robustos sistemas de pruebas para trabajadores sanitarios.

Según The New York Times, el presidente dijo vía telefónica a los gobernadores que podrían empezar con el proceso tan pronto como el 1 de mayo, si lo consideraban conveniente. Así, tras cumplir las tres fases, los estados podrían recuperar su actividad normal para mediados de junio.

Reapertura por fases

De acuerdo con las directrices de Trump, la reapertura de escuelas y negocios, para aquellos Estados en condiciones de proceder con ella, se recomienda de una manera gradual en tres fases. Cada una de ellas duraría al menos dos semanas, para asegurar que la propagación del virus no se vuelve a acelerar.

Primera fase. Todos los individuos vulnerables (de edad avanzada o con enfermedades graves) deberán continuar refugiados en sus casas; se seguirá empleando el teletrabajo. Las escuelas deberán permanecer cerradas, los restaurantes, salas de cine, instalaciones deportivas o lugares de rezo podrán operar “bajo estrictos protocolos de distanciamiento físico”. Los gimnasios podrán abrir si se adhieren a los mismos estrictos protocolos, y los bares permanecerán cerrados.

Segunda fase. Los individuos vulnerables deberán continuar en sus casas, y quienes convivan con ellos deberán tomar las mismas precauciones que en la primera fase. En lugares públicos, se deberá maximizar la distancia física entre personas y evitar reuniones de más de 50 personas. Los viajes no esenciales podrán reanudarse. Se sigue recomendando el teletrabajo; los colegios podrán reabrir. Los recintos grandes podrán operar “bajo protocolos de distanciamiento físico moderados” y los bares podrán abrir con aforos reducidos.

Tercera fase. Los individuos vulnerables podrán reanudar las interacciones públicas, pero deberán mantener el distanciamiento físico. Se reanudará la asistencia “sin restricciones” a los lugares de trabajo. Se permitirán las visitas a personas mayores en residencias y hospitales. Los recintos grandes podrán operar “bajo protocolos de distanciamiento físico limitados” y los bares podrán operar “con aforos aumentados”.