El presidente del partido FARC, Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, pidió no hacer caso a “los cantos de sirena de los desertores de la paz”

“Sabemos que los que se llaman hoy jefes no van a hacer la guerra, que se quedarán del otro lado de la frontera”, expresó Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, haciendo referencia a la frontera entre Colombia y Venezuela, en una carta publicada este lunes 2 de septiembre, a propósito del reciente anuncio de los exjefes de las FARC de apartarse de los Acuerdos de Paz. 

Londoño agregó en la misiva que “hoy por hoy, el alzamiento armado carece de futuro”.

El presidente del partido surgido de los acuerdos de paz invitó a “los que puedan sentirse tentados por los cantos de sirena de los desertores de la paz” a que “piensen, mediten, analicen muy bien la realidad antes de decidirse a seguir semejante equivocación”.

En la circular dirigida a los militantes del partido FARC, Londoño dijo que el “partido condena y se aparta de la retoma de las armas”.

En un video publicado el jueves pasado en redes sociales, un grupo de exguerrilleros, liderados por el exnúmero dos de la guerrilla, Luciano Marín alías “Iván Márquez”, anunciaron su retorno a la lucha armada, alegando “la traición del Estado” a los acuerdos firmados en noviembre de 2016 que condujeron al desarme de las FARC.

Entre los insurgentes que aparecen en las imágenes publicadas el jueves, armados y con carteles de las FARC a sus espaldas, se encuentran también Seuxis Hernández alías “Jesús Santrich” y Hernán Darío Velásquez alías “El Paisa”, todos requeridos por la justicia colombiana e internacional por incumplimientos de lo pactado. 

El presidente colombiano Iván Duque desconoce el carácter de esta “nueva guerrilla” y ordenó una ofensiva contra lo que llamó “una banda de narco-terroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Madurodijo el mandatario a través de un video también publicado el jueves pasado.

El pacto de paz entre las FARC y la administración del expresidente Juan Manuel Santos produjo el desarme de unos 7.000 combatientes.

El grueso de los excombatientes se mantiene en la legalidad, pero, según inteligencia militar, las disidencias de las FARC, que hasta ahora no tienen una unidad de mando, cuentan con 2.300 hombres y mujeres y se dedican principalmente al narcotráfico y la minería ilegal.