Entre los casos más sonados están los de los británicos Aiden Aslin y Shaun Pinner, capturados en Mariúpol, y el del marroquí Sadun Brahim, quienes fueron condenados a muerte en junio por participar como “mercenarios” a sueldo de Ucrania

Las autoridades rusas han cifrado este martes en 335 los mercenarios extranjeros abatidos en Ucrania en las últimas cuatro semanas, siendo Polonia el país con mayor número de bajas, rozando el centenar.

“La cantidad de mercenarios que llegan a Ucrania no da para cubrir las pérdidas en sus filas”, ha señalado el portavoz del Ministerio de Defensa, Igor Konashenkov, quien ha destacado que están en disposición de confirmar la muerte de 335 de estos combatientes extranjeros.

Entre los mercenarios muertos en las últimas cuatro semanas hay 21 de Estados Unidos, 36 canadienses, 33 rumanos y 99 ciudadanos de Polonia, país que lidera esta particular lista de combatientes extranjeros, con 146 de ellos abatidos desde el inicio de la invasión, ha precisado Konashenkov.

“Durante casi cuatro semanas, del 8 de julio al 5 de agosto, como resultado de las acciones ofensivas de las Fuerzas Armadas rusas y las tropas de las milicias populares de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, el número de mercenarios en Ucrania ha disminuido de 2.741 a 2.192” ha destacado el portavoz de Defensa.

En ese mismo periodo de tiempo, según ha contado Konashenkov, se ha registrado el ingreso a Ucrania de otras 175 personas, entre ellas 81 con pasaporte georgiano, para participar en la guerra contra Rusia, mientras que otros 389 de estos mercenarios habrían dejado el país de manera voluntaria, revela Interfax.

Desde el inicio de la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, el pasado 24 de febrero, el Kremlin ha asegurado que miles de extranjeros procedentes de más de 60 países han unido en algún momento a las fuerzas ucranianas para participar en el conflicto.

Entre los casos más sonados están los de los británicos Aiden Aslin y Shaun Pinner, capturados en Mariúpol, y el del marroquí Sadun Brahim, quienes fueron condenados a muerte en junio por participar como “mercenarios” a sueldo de Ucrania.

En las últimas semanas otro ciudadano británico apresado durante los combates que responde al nombre de John Harding compareció ante los medios rusos solicitando la intervención del todavía primer ministro, Boris Johnson, para evitar que pueda ser condenado a muerte por participar como soldado de fortuna.

Harding, capturado en mayo durante la toma de la acería de Azovstal de Mariúpol, reconoció ante la prensa rusa haber formado parte del neonazi Batallón Azov, que combate en la región de Donbás desde 2018, región en la que se encuentran las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, escenario de un conflicto armado desde 2014.