El Gobierno danés ordenó el pasado día 4 el sacrificio de los 15 millones de visones que hay en las granjas de Dinamarca, primer productor mundial, pero días después se descubrió que no tenía cobertura legal para ello, solo donde se hubiera detectado contagio o en su zona próxima, aunque ayer se aseguró los apoyos necesarios para impulsar una reforma legal que lo permita

El ministro de Agricultura y Alimentación danés, Mogens Jensen, anunció este miércoles, 18 de noviembre, su dimisión debido a la polémica generada por la emisión de una orden ilegal para sacrificar a toda la población de visones de Dinamarca, al encontrarse una mutación del coronavirus que podía afectar a la efectividad de las futuras vacunas contra la COVID-19.

“Está claro que es absolutamente necesario para mí tener la confianza de los partidos del Parlamento para desempeñar mi cargo y considero que ya no tengo el apoyo requerido. Por eso siento que debo presentar mi dimisión”, declaró Jensen.

Los primeros casos de coronavirus en visones fueron detectados en junio y el Gobierno ordenó entonces el sacrificio de todos los animales de las granjas afectadas, a la vez que incrementó las medidas de control en el resto de instalaciones.

Hace dos semanas el Instituto Serológico, el centro de referencia en enfermedades infecciosas, avisó de que algunas de las variedades podían afectar a las vacunas, el Gobierno decretó el sacrificio de toda la población de visones.

La reforma legal, que será aprobada esta semana, prohibirá la cría de visones hasta el 31 de diciembre de 2021 y el transporte de ejemplares vivos al país, además de fijar el pago de 30 coronas danesas (algo más de 3 euros) por pieza a los criadores que sacrifiquen a sus visones antes del día 19, mientras los partidos políticos siguen negociando una indemnización a los propietarios.

Más de 200 personas se han contagiado con una de las cinco mutaciones del virus detectadas en visones, doce de ellas con la llamada «Cluster 5», que debilita la capacidad de crear anticuerpos y podría afectar a las futuras vacunas, pero no se han detectado nuevos casos en dos meses.