La explosión masiva del 4 de agosto, que diezmó el puerto de Beirut y devastó gran parte de la ciudad, provocó una nueva ola de indignación pública contra el gobierno y la clase dominante libanesa desde hace mucho tiempo

El gabinete de Líbano renunció por la devastadora explosión de la semana pasada en el puerto de Beirut, dijo este lunes el ministro de Salud, una decisión que se tomó bajo presión cuando varios ministros renunciaron o expresaron su intención de renunciar.

El ministro, Hamad Hassan, habló con los periodistas al final de una reunión de gabinete, que se produjo después de dos días de manifestaciones durante el fin de semana que vieron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes.

“Todo el gobierno dimitió”, indicó Hamad. Agregó que el primer ministro, Hassan Diab, se dirigirá al palacio presidencial para “entregar la renuncia en nombre de todos los ministros”.

Las protestas se planearon frente a la sede del gobierno para coincidir con la reunión del gabinete, después de grandes manifestaciones durante el fin de semana, que vieron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes.

Con información de AP