El pasado jueves el Gobierno conservador pasó a la segunda fase de su plan contra el coronavirus, en la que trata de “retrasar” su propagación en este país en lugar de contenerla

El Gobierno británico planea prohibir los eventos multitudinarios a partir de la semana próxima como parte de las iniciativas para retrasar la propagación del nuevo coronavirus en el Reino Unido, confirmaron fuentes oficiales.

Un portavoz gubernamental señaló el viernes por la noche que los funcionarios trabajan con las autoridades sanitarias para imponer la prohibición de “diversos tipos de eventos públicos, incluidas las congregaciones masivas de personas, a partir de la semana que viene”.

“Tomaremos las decisiones adecuadas en el momento oportuno con base en la mejor evidencia médica”, indicó la fuente, que informó de que se promulgará legislación para dar al Ejecutivo las competencias necesarias para gestionar la crisis.

El Gobierno del primer ministro británico, Boris Johnson, ha sido criticado por no imponer el mismo tipo de medidas drásticas contra el coronavirus aplicadas en otros países, como prohibir eventos y cerrar escuelas.

El asesor científico del Estado, Patrick Vallance, argumenta que, aunque medidas como esas “llaman la atención”, tienen relativamente poco impacto en primera instancia frente a otras más eficaces, como lavarse bien las manos y aislar a los contagiados, y solo deben aplicarse en el momento adecuado.

La decisión de introducir la prohibición de eventos masivos a partir de la semana próxima responde a la necesidad de aliviar la carga de trabajo a la policía que normalmente atiende esos actos y de los servicios sanitarios, para que puedan centrarse en afrontar los casos de Covid-19, dijo la fuente gubernamental.

El pasado jueves, el Gobierno conservador pasó a la segunda fase de su plan contra el coronavirus, en la que trata de “retrasar” su propagación en este país en lugar de contenerla.

De momento, el Ejecutivo solo ha prohibido las salidas escolares al extranjero y desaconseja los viajes a lugares muy afectados como partes de España e Italia, al tiempo que pide a los ciudadanos que presenten síntomas incluso de resfriado que se autoaislen en sus hogares.

Muchas organizaciones y empresas han tomado sin embargo sus propias medidas preventivas y, por ejemplo, la Premier League inglesa (EPL) ha suspendido todos sus partidos al menos hasta el 4 de abril.

Hasta hoy, once personas han muerto y se han confirmado 798 contagios en el Reino Unido -un aumento de 208 respecto al jueves-, si bien los expertos médicos creen que el número real de contagios puede estar entre 5.000 y 10.000.

El Gobierno estima que el pico de la infección en este país se producirá en diez o catorce semanas.