La convocatoria ocurrió un día después del tercer “paro nacional” en medio mes contra Duque, quien enfrenta el mayor desafío popular que haya encarado un gobierno desde los años setenta,

Guardias indígenas que llegaron a Bogotá, para unirse a las protestas contra el Presidente Iván Duque, fueron homenajeados por una orquesta estudiantil en medio de otro encuentro fallido entre el gobierno y los promotores de las movilizaciones que suman 15 días, aunque este jueves tuvieron poca concurrencia.

Centenares de jóvenes y familias se reunieron al atardecer en el Parque de los Hippies, en el norte de la capital, para agradecer el apoyo de los comuneros, que arribaron en cuatro buses artesanales ondeando banderas de sus comunidades y alzando sus tradicionales bastones de mando.

La convocatoria ocurrió un día después del tercer “paro nacional” en medio mes contra Duque, quien enfrenta el mayor desafío popular que haya encarado un gobierno desde los años setenta, en el que participaron decenas de miles de personas.

“Estamos rindiendo un homenaje a la guardia indígena junto a la Filarmónica Popular, una orquesta que se ha conformado a raíz del movimiento del paro nacional”, dijo a AFP el director Federico Hoyos.

Una veintena de músicos de universidades privadas y públicas de Bogotá, entonaron canciones populares colombianas y adaptaciones del himno nacional con una letra reivindicativa y de “El baile de los que sobran”, de Los Prisioneros, que se convirtió en símbolo de las protestas en Chile.

La música fue acompañada con proclamas para mantener vivas las movilizaciones surgidas el 21 de noviembre, que reclaman amplios cambios al Presidente conservador, quien tras 16 meses de mandato tiene un rechazo del 70%, según una encuesta de la firma Gallup, publicada este pasado miércoles.

“Se siente uno orgulloso de que nos tienen en cuenta (…) da mucha fuerza para seguir adelante por nuestra tierra”, explicó Fredy Pete, un guardia de 20 años que llegó desde el departamento del Huila (centro).

Los comuneros arribaron el 28 de noviembre a Bogotá, desde distintas zonas azotadas por la violencia financiada por el narcotráfico. Las comunidades exigen protección, tras el asesinato de 134 indígenas desde que Duque asumió el poder, y la implementación integral del acuerdo de paz firmado con la disuelta guerrilla de las FARC en 2016.

Aunque las movilizaciones suman ya medio mes, un hito para un país con poca tradición de manifestación callejera, la de este jueves en Bogotá, epicentro de las protestas, se limitó al concierto. 

“Hay un desgaste de la gente, es época navideña (…) de todas formas hace años no se veían 15 días de movilización como lo hemos visto, es realmente emocionante y esperanzador”, señaló Ricardo García, un médico de 60 años que observaba el acto artístico.

El homenaje ocurrió en medio de la segunda reunión directa entre representantes del gobierno y líderes de las protestas que finalizó sin acuerdos. Las partes se volverán a encontrar el miércoles, tres días después de un gran concierto convocado en distintos puntos de Bogotá en apoyo a las protestas.

Los promotores presentaron a Duque 13 pedidos que incluyen desde el retiro de una reforma tributaria en trámite en el Congreso, hasta el cumplimiento cabal del acuerdo de paz con las FARC y más recursos para la educación pública.