Al elevarse la alerta de amarilla fase 2 a fase 3, la cual presupone actividad intermedia alta, las autoridades del país están considerando todas las posibilidades para resguardar a los habitantes de la Ciudad de México

Las autoridades mexicanas revisan rutas de evacuación y albergues tras elevar, a una etapa previa al desalojo, el nivel de alerta de actividad del Volcán Popocatépetl, situado a unos 70 kilómetros al sureste de la Ciudad de México.

“Se tienen que asegurar que albergues y rutas están listos porque si llega a haber algún incremento (en la actividad) tendríamos que subir a rojo y eso significa empezar las evacuaciones”, comentó a Efe Ramón Espinasa, subdirector de riesgos volcánicos de la dirección de investigación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

Espinasa dijo que el semáforo de alerta volcánica se elevó de fase amarilla, fase 2, a amarilla fase 3 por el consenso de los expertos al revisar la actividad que el Popocatépetl comenzó a tener el 14 de febrero pasado.

La fase amarilla fase 3 presupone actividad intermedia alta y precede al semáforo rojo fase 1 con actividad explosiva que supone un peligro para la población, con columnas eruptivas, lanzamiento de fragmentos incandescentes y caída importante de cenizas.

Dentro del plan operativo para un desalojo ante el aumento de actividad volcánica, se procede a hacer evaluaciones de las poblaciones que se tienen que evacuar dependiendo del tipo de actividad, que puede ir de una dirección a otra, explicó el experto.

“La actividad (del volcán) puede estar orientada en una dirección o en otra y a partir de ello se tomaría la decisión de cuales población se tienen que evacuar; alrededor de 40.000 a 50.000 personas es la población que vive cerca del volcán”, apuntó.

El volcán Popocatépetl (5.426 metros sobre el nivel del mar) está entre los límites de los estados de México, Puebla y Morelos, a unos 44 kilómetros de la ciudad de Puebla, a 63 kilómetros de Cuernavaca y a 53 kilómetros de Tlaxcala.

Espinasa resaltó la importancia de que la población “no haga caso de rumores” y siga las fuentes oficiales y los informes diarios de la actividad del volcán, así como el mapa de riesgos y qué hacer en caso de caída de ceniza volcánica.

El experto señaló que el nivel de alerta es resultado del análisis que el Comité Científico Asesor hace del Popocatépetl desde el pasado 14 de febrero, cuando se creó un domo de lava en su cráter.

Espinasa detalló que cuando se formaba un domo “venían explosiones que lo destruían, y luego se formaba otro domo, esta vez hemos continuado teniendo explosiones sin la formación de otro”, detalló.

Al ver cuál va a ser la evolución de la actividad se hará un pronóstico de la actividad futura y entonces es probable que el semáforo vuelva a bajar o que se eleve si va a haber algún incremento.