El petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) bajó este viernes un 1,6 % y cerró la semana en 100,30 dólares el barril.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, restaron 1,61 dólares respecto al cierre anterior.
El crudo estadounidense termina la semana casi sin cambios, con un descenso del 0,1 %.
Aún así, ha crecido un 5 % desde el jueves de la semana pasada, cuando un ataque con drones procedentes de Irak dañó el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí.
Esta instalación petrolera, que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día, cruza el país desde los campos petroleros del este, en el golfo Pérsico, hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.
La firma Rapidan Energy estimó este jueves que las exportaciones de petróleo saudí disminuirán en 400.000 barriles diarios este mes debido a la interrupción del oleoducto.
«El riesgo sigue inclinado hacia una interrupción mayor si el oleoducto permanece fuera de servicio más allá de septiembre, o si Irán, los hutíes u otros grupos aliados intensifican sus ataques», dijo la firma en una nota.
La petrolera estatal Saudi Aramco ha dicho al menos a dos clientes en Europa que no recibirán crudo en octubre tras el ataque al oleoducto, informó Bloomberg hoy.
En paralelo, los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Irán, atacaron el miércoles instalaciones de Aramco y la base aérea de Khamis Mushait en Arabia Saudí.
La crisis en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz siguen pesando sobre la cotización de los combustibles y las previsiones de oferta mundial.
Irán reivindicó hoy un ataque a un petrolero con bandera de Togo cuando trataba de cruzar Ormuz.
En el último mes, Irán y Estados Unidos han atacado buques en la zona en su pulso por el control de la estratégica vía por la que transitaba un 20 % del crudo mundial antes de la guerra. EFE





