El reclamo por una nueva Constitución, ha sido una de las principales demandas del estallido social del pasado 18 de octubre en Chile.

Alrededor de 20.000 personas, se congregaron este sábado 22 de febrero, en la manifestación más multitudinaria hasta la fecha para solicitar el rechazo a una nueva Constitución, en el plebiscito que decidirá si reemplazan o no la Carta Magna heredada del mandato de Augusto Pinochet (1973-1990), en Chile.

Lo que comenzó como un reclamo contra el alza de los precios del transporte subterráneo, se extendió a una amplia serie de peticiones para revertir las desigualdades económicas de Chile.

Las medidas tomadas por el Gobierno de Sebastián Piñera; de alzas moderadas del ingreso mínimo, las pensiones, reforma del sistema impositivo para gravar a los más privilegiados y subsidios al transporte para mayores, entre otras, no han logrado calmar las protestas luego de más de 4 meses.